Serie de estudios basados en el evangelio de Juan – La predicación expositiva secuencial

Las siete señales del evangelio de Juan

Cada predicador de la palabra de Dios aborda su cometido eligiendo entre desarrollar un tema libre (la predicación temática) o seguir un libro de las Escrituras, pasaje tras pasaje (la predicación secuencial). Hay buenos motivos para optar por la predicación secuencial, aunque puede haber distintas maneras de llevarla a cabo. Si la iglesia goza del privilegio de un pastor a tiempo completo que elabora la mayoría de los mensajes, la decisión de cómo plasmar la predicación secuencial le compete principalmente a él. Abrirá pasajes sucesivos del libro bíblico elegido, dejando espacio para la variedad en la exposición: en fechas señaladas (Navidad, Semana Santa), con predicadores invitados, o durante las vacaciones de verano.

En cambio, si varios hermanos comparten la exposición dominical de la Palabra, hay dos maneras de lograr una exposición sistemática: que todos sigan un calendario de predicaciones, abriendo pasajes sucesivos según un orden establecido, o que cada predicador desarrolle el libro bíblico de su elección cada vez que le toca tener ministerio. De este modo, un predicador irá avanzando en un libro de las Escrituras cada vez que suba al púlpito, mientras otro hará la mismo con otro libro distinto que ha preparado. Todos van avanzando, pero en paralelo.

La predicación secuencial se basa en varias consideraciones de peso. Un profesor de homilética ha dicho que recomienda a sus estudiantes predicar un sermón temático solo una vez cada cinco años, ¡pidiendo perdón a Dios inmediatamente después![1] En cambio, seguir un orden sistemático en un libro bíblico aporta grandes beneficios espirituales, tanto al predicador como a la congregación.

Es la única manera de respetar la inspiración de las Escrituras. Si toda la Escritura es inspirada y útil para enseñar, para redargüir, para corregir y para instruir en justicia, entonces los que ostentan el ministerio público querrán dar un ejemplo de compromiso con este principio. Dios ha revelado su mensaje progresivamente a través de los siglos porque ha querido edificar en cada época sobre fundamentos ya dados. La predicación secuencial respeta este propósito divino.

Facilita la interpretación correcta de pasajes oscuros. Si un predicador, o un equipo de predicadores, desarrolla el sentido de un libro perícopa por perícopa[2], esto permite discernir mejor el enfoque teológico del autor. Los pasajes oscuros se iluminan a la luz de lo que viene antes y después. Seguir el flujo del argumento del autor hace que en sentido de los textos difíciles se aclare.

Obliga al predicador a enfrentarse con todo el consejo de Dios, tanto para sí mismo como para toda la congregación. Limitarse a sermones temáticos se degenera fácilmente en la repetición de los temas predilectos del predicador. Sus mensajes vuelven una y otra vez sobre las mismas doctrinas trilladas y se convierten en fuente de las mismas exhortaciones cansinas. Sin embargo, si se compromete con la predicación de libros enteros, abriendo pasajes sucesivos, esto abona su propio crecimiento. También suministra alimento espiritual a la congregación, cuyas necesidades más profundas a veces son desconocidas para los pastores.

Asegura que el predicador entregue el mensaje de Dios, no sus propias reflexiones personales. Hay una gran diferencia entre el esfuerzo por descubrir la razón de ser de un pasaje inspirado y la búsqueda enfervorizada por localizar un pasaje que respalde lo que el predicador quiere decir a sus hermanos. La predicación expositiva existe para transmitir palabra del Señor, no de los hombres.

Por todos estos motivos quisiéramos animar a los hermanos que tienen ministerio a dar la máxima prioridad a la predicación secuencial. Permitirá que los hermanos oigan la voz de Dios.

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad (Jn. 17.17).


[1] Citado en Abraham Kuruvilla, A Vision for Preaching: Understanding the Heart of Pastoral Ministry (Grand Rapids: Baker Academic, 2015), 25.

[2] Una perícopa es una unidad textual, un pasaje que gira en torno a un solo tema. Puede ser algo corto (un solo proverbio), de extensión mediana (el párrafo de una epístola), o un pasaje relativamente largo (como de la narrativa del Antiguo Testamento). Ver Bibliatodo Diccionario, s.v. “perícopa”, consultado el 31 de agosto de 2020, https://www.bibliatodo.com/Diccionario-biblico/pericopa

Reseña: Círculo de predicadores en Madrid

Después de un parón de muchos meses, el círculo de predicadores de Madrid ha retomado su actividad el sábado, 12 de septiembre. Con una asistencia de 16 personas de distintas iglesias de Madrid y Guadalajara, hicimos la reunión por Zoom. Después de un tiempo de saludos y presentaciones, abordamos la primera parte, que fue un repaso de la esencia dela predicación expositiva. Analizamos un tema nuevo, la pragmática, que versa sobre lo que un autor bíblico pretende hacer con sus palabras. Esto va más allá del mero significado léxico de palabras sueltas y las conexiones gramaticales que las unen. Vimos cómo la pragmática determina el enfoque teológico de un pasaje, y cómo abre la puerta a aplicaciones poderosas.

En la segunda parte hicimos un estudio en grupo de Juan 2.1-11. El pasaje trata la primera señal del evangelio de Juan, cuando Jesús transforma el agua en vino en las bodas de Caná. Analizamos cómo las señales en este evangelio son milagros con mensaje, y tomamos nota del hecho de que el apóstol Juan haya seleccionado ocho señalaes para llevar a sus lectores a una comprensión plena de la identidad de Jesús.

Aprovechamos la función de Zoom de hacer grupos pequeños y dividirnos en conjuntos de cinco personas para fomentar así una participación más animada. Acabamos el estudio con una propuesta de lo que podría ser el enfoque teológico, es decir, lo que pretendía Juan al incluir este relato en su evangelio.

Quedó en el tintero lo que debía ser la tercera parte de la reunión, que dos o tres hermanos compartiesen un mensaje que tienen que dar próximamente, con su idea central y su bosquejo. Esperamos poder lograr esto cuando nos veamos de nuevo en un par de meses. Pero acabamos la reunión contentos todos, y deseosos de seguir potenciando este espacio que nos estimula a seguir mejorando en la tarea de la predicación expositiva.

–Esteban Rodemann