Un ejemplo de vida, madurez, sabiduría y oración (1º Samuel 30:1-7)

Desde que descubrí este pasaje, puedo decir que es uno de los que más me ha impresionado, y a la vez, más me ha ayudado en mi vida.

Quisiera destacar cuatro ideas que puedan inspirarnos y animarnos en el día a día, cuando la adversidad aparece.

No podemos evitar vivir en un mundo imperfecto (v. 1-2)

Hay violencia, injusticia, accidentes, conflictos, enfermedades, ladrones, pérdidas…

No podemos evitar las adversidades (v. 3-6a)

El pueblo de Dios no está exento, aún el ungido de Dios, David, fue perseguido injustamente…A veces las adversidades aparecen varias, una tras otra, seguidas, y parece que todo se viene abajo y nos derrumbamos…

En ocasiones la incomprensión procede del mismo Pueblo de Dios, los hermanos no nos entienden, nos culpan…

Podemos fortalecernos en Dios (v. 6b)

¿En quién debe estar nuestra confianza? ¿En quién debemos fortalecernos?

Cuando todo alrededor se tambalea, miremos a Dios.  Vez tras vez, sin desanimarnos.

Esta es la mejor decisión: Mas David escogió, decidió. Tenemos responsabilidad.

Podemos orar y pedir dirección a Dios (v. 7, 18)

¿Fue eso todo lo que hizo David? ¿Qué otra decisión tomó?

Orar, consultar a Dios: que expresión más hermosa. Desarrolló intimidad en la presencia de Dios. Su petición fue específica, concreta. Qué importante es no perdernos en generalidades. Después de consultar, se pone en marcha, obedece, la respuesta no es mágica y vemos cómo Dios responde de manera afirmativa y maravillosa (v. 18).

Francisco Mira

Qué bueno es tener a Dios en nuestras vidas (Salmo 27)

La Palabra de Dios enriquece, nutre nuestras vidas y además nos da una perspectiva de un valor incalculable. Cuando estamos inmersos en nuestro día a día, con nuestras responsabilidades familiares, laborales, económicas, y de forma excepcional con toda la incertidumbre que esta crisis sanitaria nos está deparando, todo ello a menudo bajo presión, que bueno es saber que Dios es la referencia, la brújula de nuestras vidas.

El salmista lo expresa de forma muy hermosa y convincente, meditemos en las ideas que David nos comparte inspirado por el Espíritu santo.

Dios es lo más importante en mi vida (v. 1-3)

  • Dios es mi Luz. Sin El viviríamos a oscuras, a tientas, la luz aumenta la visión.
  • Dios es mi Salvación. Sin El viviríamos perdidos, desorientados, sin esperanza.
  • Dios es mi Seguridad: Sin El sucumbiríamos al temor, a la inseguridad.

Dios es lo más hermoso de mi vida (v.4-6)

  • Una cosa he pedido y buscaré: Estar en Su presencia todos los días.
  • Para contemplar su hermosura, que importante detenernos y meditar en Su carácter.
  • Para orar en su presencia, compartir con el la vida, desarrollar nuestra amistad con El.

Dios y nuestras oraciones (v. 7-11)

Las oraciones son claves en nuestra relación con Dios, David tenía muy claro que era orar.

  • Buscar el rostro de Dios: esta es la dimensión de la adoración, Dios es majestuoso.
  • Aparta tu ira oh Dios: esta es la dimensión de la confesión, cuanta necesidad de perdón.            
  • Dios, has sido mi ayuda: esta es la dimensión de la petición, cuatro grandes áreas:
    1. No me dejes: la necesidad de su presencia en nuestra vida.
    2. Enséñame tu camino: la necesidad de dirección en nuestra vida.
    3. Guíame por sendas de rectitud: la necesidad de santidad en nuestra vida.
    4. Líbrame de mis enemigos, aflicciones: la necesidad de protección.

Dios es bueno (v. 13-14)

Concluye con una afirmación muy profunda, con grandes implicaciones prácticas:

  1. Confiar en Dios: creer en su bondad aquí y ahora.
  2. Aguardar a Dios: Serenidad, descansar en el Señor.
  3. Esforzarnos en Dios: vivir y trabajar renovada y excelentemente.
  4. Esperar en Dios: desarrollar una visión esperanzada de la vida.

Que este salmo nos estimule a reconocer la bondad de contar con Dios en nuestras vidas.

Francisco Mira