Cómo programar una serie de predicaciones

por Peter   Fleck

¿Cómo eliges sobre qué vas a predicar el domingo? ¿Decides solo unos días antes o sigues algún esquema? Igual te preguntas ¿Por qué no decidir lo que predico el viernes o el sábado?

¿Por qué programar las predicaciones?

Primero, planificar las predicaciones te ayuda a organizarte. Seas un pastor a tiempo completo o tengas trabajo secular tienes muchas ocupaciones. ¡Organizarte en tu predicación significa una fuente menos de estrés en tu vida!

Segundo, el sermón es una de las pocas oportunidades ininterrumpidas que tienes para compartir verdades bíblicas sólidas. Algunas personas no los oirán de otra manera. Debes estar preparado, puede que estas personas no tengan otra oportunidad.

Tercera, la planificación de la predicación te ayuda a evitar la repetición cansina; te ayudar a declarar todo el consejo de Dios.

Cuarto, ayuda a otros ministerios de la iglesia como el grupo de alabanza, los maestros de escuela dominical, los que presiden el culto, etc para que ellos también se puedan preparar. Por ejemplo, en lugar de cantar canciones sin conexión alguna con el sermón, ahora el grupo de adoración puede elegir las canciones adecuadas.

Quinto. Oración. Si sabes de antemano lo que vas a predicar puedes orar por la iglesia en su conjunto y para las personas concretas a la luz de la verdad que se predica. La preparación a última hora no le da la misma oportunidad de orar de esta manera.

Sexto, si planificas las predicaciones por ejemplo con seis meses de anticipación entonces tienes tiempo de evaluar qué libros y comentarios vas a necesitar y puedes comprarlos a tiempo. Preparación de último minuto significa que no tendrás a mano recursos útiles cuando los necesitas.

Séptimo, la planificación por adelantado te da tiempo para hacer la exégesis correcta del pasaje. Para tomar en cuenta el contexto, la historia, la geografía, teología, y el género, o sea interpretar con fidelidad.

Octava, la planificación por adelantado te da tiempo para buscar aplicaciones e ilustraciones pertinentes.

 

Por supuesto, habrán ocasiones en las que, bajo la guía del Espíritu Santo, tendrás que dejar de lado tu planificación. Es posible que ocurran sucesos en la vida de la iglesia o de la nación que habrá que enfrentar.

Entonces, ¿cómo programar una serie de predicaciones?

Un factor puede ser el calendario típico de la iglesia. El tipo de la iglesia a la que pertenecemos influye en esto, pero aquí están los tres posturas principales:

  1. Leccionario. En las iglesias litúrgicas normalmente en la liturgia hay lecturas asignadas y generalmente significa que se sigue el calendario de la iglesia.

  2. No hay días especiales. Muchas iglesias no siguen ningún calendario de la iglesia ni celebran ningún domingo especial que no sea Domingo de Pascua.

  3. Otro. La mayoría de las otras iglesias se sitúan entre estos dos extremos. Se celebran algunas fechas especiales, como Navidad, Pascua, día de Pentecostés, etc, pero para el resto del año, los domingos no están especialmente asignadas.

Si tu iglesia sigue una liturgia y calendario formal entonces tienes muy pocas opciones aparte de escoger sobre cuál de las lecturas asignadas vas a predicar. Pero para aquellas iglesias (la mayoría en España) que no siguen una liturgia hay libertad de elegir lo que predican y cuándo.

¿Qué predicar?

Como Andrés Reid nos mostró en el artículo “La Dieta Saludable de las Iglesias” la dieta saludable es la serie de exposiciones de pasajes consecutivos de la Biblia. Entre una de estas series y otra, para variar podrías predicar sobre varios temas o predicar sobre pasajes relacionados con artículos de los credos históricos, hacer una serie sobre la base doctrinal de la iglesia o algo parecido por ejemplo las declaraciones de El Movimiento de Lausana (Pacto de LausanaEl Manifesto de Manila,El Compromiso de Ciudad del Cabo). Sin embargo, en general, debes estar predicando a través de pasajes consecutivos de la Biblia.

¿Cuánto tiempo debe durar una serie de predicaciones expositivas?

Esta es una pregunta difícil de responder. Depende del contexto de la iglesia y de la extensión del libro que se predica. Algunos de los libros más pequeños, como Abdías, Filemón, Judas etc pueden abarcarse fácilmente en un solo sermón. Hay otras epístolas que son ricas en contenido teológico y un sermón podría exponer sólo unos pocos versículos.

Para pasajes narrativas lo mejor es predicar una historia completa si es posible en lugar de dividirlas en un punto artificial. Esto puede significar que tu pasaje abarca dos o tres capítulos enteros. Decidas lo que decidas en cuanto a la extensión del pasaje recuerda que el objetivo es predicar el mensaje y el significado del texto bíblico.

Por tanto, el flujo general del texto debe ayudar en la definición de cada unidad de predicación. Varios Biblias de estudio pueden ayudarte con esquemas o puedes consultar las divisiones en secciones que hace La Biblia de las Américas en línea. Sin embargo, estos sólo deben ser guías. Si vas a entender el contexto y vas a hacer una exégesis fiel del pasaje tendrás que esforzarte tú mismo en la determinación de los límites de las unidades. ¡Esto puede significar que tienes que hacer una primera exégesis de todo el libro seis meses a un año antes de que se predique para que puedas determinar el número de predicaciones que se necesitan!

¿Cuándo predicar la serie?

Si deseas seguir más o menos el calendario de la iglesia, entonces tienes que encajar tu serie teniendo en cuenta los siguientes domingos:

  • Tiempo de Adviento y Preparación para la Navidad - Los cuatro domingos antes de Navidad.

  • Tiempo de Preparación para la Pascua - Unos domingos antes de Pascua.

  • Otros días en las que pudieras desear predicar un sermón especial (o sea que puede necesitar salirte de tu serie de exposiciones consecutivas) podrían ser: La Ascensión de Jesús, Pentecostés, el Día de la Madre, Día del Padre, Día de la Familia, Domingo de Misiones, Domingo de la Iglesia Perseguida etc.

Si va a ser una serie larga, como lo sería predicar a través de uno de los Evangelios, puedes dividirlo en 2 o 3 series pequeñas y predicarlas intercaladas con otras a lo largo de varios años.

Dos meses idóneos para empezar una serie de exposiciones serían septiembre (comienzo del año escolar después del verano) y enero (comienzo del año)

Cuando tienes bosquejado tu programación ¿por qué no compartirlo con otros pastores, considerarla juntos en oración y escuchar sus comentarios?

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