Unas pautas para interpretar y predicar las parábolas

por Jonathan   Haley
Resumen

Traducido por Jonathan Haley de “Conclusiones de la primera parte” (pp. 165-167) y “Conclusiones de la segunda parte” (pp. 325-327), Interpreting the Parables, Craig L. Blomberg, IVP 1990.


Interpretación

  1. Dos de los principios más arraigados de la interpretación de las parábolas en el siglo XXI han sido:

    1. que, por regla general, las parábolas de Jesús no son alegorías, y

    2. cada parábola transmite una sola enseñanza.

  2. A la luz de la naturaleza de las parábolas rabínicas más tempranas y a la luz de la crítica literaria secular moderna, ambos de estos principios son más engañosos que útiles.

  3. Un acercamiento mejor distingue entre varios grados de interpretación alegórica (simbólica, si prefieres), reconociendo que cada parábola de Jesús contiene ciertos elementos que sí apuntan hacia un segundo nivel de significado y otros que no lo hacen.

  4. Para evitar los errores de los alegoristas del pasado, los intérpretes modernos también deben asignar a detalles de las parábolas aquellos significados que sería de esperar que las audiencias originales de Jesús discernieran.

  5. Mientras que las parábolas sí presentan retratos generalmente verosímiles del judaísmo palestino del primer siglo, elementos clave en ellas son sorprendentemente no-realistas y sirven para indicar un nivel de significado alegórico.

  6. Recientes críticas literarias y hermenéuticas nos ofrecen importantes perspectivas pero no consiguen desmentir la legitimidad de parafrasear a las parábolas en proposiciones.

  7. Lo mismo debería decirse de quienes menosprecian la importancia o posibilidad de reconstruir un sentido fijo, original del texto. Ningún traductor será capaz de capturarlo por completo, pero algunos lo harán mejor que otros.

Dos principios de interpretación adicionales se sugieren como hipótesis a comprobar:

  1. Los protagonistas de una parábola probablemente sean los candidatos más comunes para una interpretación alegórica, y los puntos principales de la parábola probablemente vengan asociados con estos protagonistas.

  2. La estructura triangular de la mayoría de las parábolas de Jesús, sugiere que la mayoría de las parábolas pueden tener tres puntos, aunque algunas probablemente tengan sólo uno o dos.

Parábolas individuales

  1. Once parábolas exhiben una estructura sencilla de tres puntos. Tienen 3 personajes principales cada una, de quienes se pueden derivar tres lecciones principales. En cada caso, los tres personajes incluyen un amo y dos subordinados contrastados que simbolizan a Dios, su pueblo y los que le rechazan. Estas parábolas incluyen Mateo 11:16-19 y paralelos; 13:24-30, 36-43; 13:47-50; 21:28-32; 24:45-51 y par.; 15:1-13; Lucas 7:41-43; 15:4-7 y par.; 15:8-10; 15:11-32; y 16:19-31.

  2. Diez de las parábolas demuestran una estructura compleja de tres puntos. Aunque a primera vista puede parecer que tienen personajes adicionales o una estructura más complicada que la forma sencilla de tres puntos, en última instancia desprenden tres puntos basados en las acciones de tres personajes principales o grupos de personajes. Estos pasajes incluyen Mateo 18:23-35; 20:1-16; 22:1-14; 25:14-30, Marcos 4:3-9, 13-20 y paralelos; 12:1-12 y par.; Lucas 10:25-37; 14:15-24, 16:1-13; y 19:11-27.

  3. Nueve parábolas son de dos puntos. Sólo tienen dos protagonistas o elementos y enseñan dos lecciones. Dos de estas parábolas ofrecen contrastes puros. Se parecen a la forma sencilla de tres puntos pero sin la figura de un amo. Estas incluyen Mateo 7:24-27 y paralelos y Lucas 18:9-14. Seis de estas parábolas contienen un amo y solo un subordinado. Se parecen a la forma sencilla de tres puntos pero sin la presencia de un segundo subordinado. Estas incluyen Marcos 4:26-29; Lucas 11:5-8; 12:16-21; 13:6-9; 17:7-10; y 18:1-8. Una de estas parábolas no entra ni en una ni la otra categoría. Todavía contiene dos personajes de quienes dos lecciones distinguibles se pueden discernir, pero es tan breve que casi es tentador procurar colapsarlo en una sola verdad central. Este texto es Mateo 24:43-44 y paralelos.

  4. Seis parábolas solo tienen un protagonista central y establecen solo un punto principal. Estas incluyen Mateo 13:44, 13:45-46; Lucas 13:18-19 y paralelos; 13:20-21 y par.; 14:28-30; y 14:30-32. Muchos pasajes más cortos, normalmente no clasificados como parábolas, también guardan semejanza con estos textos breves.

Síntesis de las parábolas

  1. Jesús claramente se interesa por tres temas principales: la generosidad de Dios, las exigencias del discipulado y los peligros de la desobediencia. Muchas perspectivas relacionadas con cada una emergen cuando se analizan las parábolas de la manera descrita arriba.

  2. El tema central que une todas las lecciones de las parábolas es el reino de Dios. Es una realidad presente y futura. Incluye un reinado y un reino. Involucra tanto la transformación personal como la reforma social. No se puede equiparar ni con Israel ni con la Iglesia, pero es el poder dinámico de la auto-revelación personal de Dios al crear una comunidad de los que sirven a Jesús en cada área de sus vidas.

  3. La enseñanza de las parábolas hace surgir la cuestión de la identidad de Jesús. ¿Quién es esta persona quien, por su enseñanza, puede decir perdonar los pecados, pronunciar la bendición de Dios sobre los marginados sociales y declarar que el juicio final se basará sobre la respuesta de la personas a él? Hay reclamos cristológicos ocultos en las parábolas. No son tan directos como en otros hilos de la tradición de los evangelistas, pero están presentes de todas maneras. La auto-limitación de estos reclamos refuerza el caso por su autenticidad.

  4. Las parábolas de Jesús incluyen implícitas demandas de deidad. Jesús se relaciona con los personajes de autoridad en sus parábolas que claramente representan al Dios de las escrituras hebreas. Sus audiencias deben decidir si aceptar estas demandas y adorarle o rechazarlas como equivocadas e incluso blasfemas. Sin embargo, las parábolas de Jesús no dejan terreno neutro para el interés casual o la curiosidad frívola. Dividían marcadamente a sus audiencias originales entre discípulos y oponentes. Deben seguir funcionando de esta misma manera hoy en día.

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