Boletín de Círculos de Predicadores Nº 58

Unas Navidades difíciles

Ya estamos cerca de las fiestas de Navidad. Pero en esta ocasión van a ser unas navidades difíciles. En algunas casas faltará algún familiar, en otras habrán dificultades económicas o un futuro incierto, y en casi todas no podremos reunirnos toda la familia a causa de las restricciones sanitarias.

Un Papá Noel metido en una bola de plástico para cumplir las medidas sanitarias anticovid saluda a unos niños en Aalborg (EFE). Fuente: La Vanguardia 17/11/2020

Desde el púlpito, y desde otros lugares, tenemos la ocasión de transmitir consuelo y esperanza, y recordar que el verdadero propósito de la Navidad es muy superior al de una simple celebración con regalos, adornos y encuentros familiares. Además, podemos alentar a nuestros hermanos a ser agentes de luz y esperanza en medio de la oscuridad y desesperanza que nos rodea.

Por ello, haremos bien en afilar bien nuestras herramientas para preparar mensajes que sean fieles a la Palabra de Dios, relevantes al momento que nos toca vivir y claros para que los podamos aplicar a nuestra vida.

Os compartimos en esta ocasión dos ejemplos de predicación para dar consuelo y ánimo en estos momentos difíciles.

Aprovechamos la ocasión para felicitaros una Feliz Navidad y desearos que el Señor os bendiga en el nuevo año que viene.

Jaume Sagués

Qué bueno es tener a Dios en nuestras vidas (Salmo 27)

La Palabra de Dios enriquece, nutre nuestras vidas y además nos da una perspectiva de un valor incalculable. Cuando estamos inmersos en nuestro día a día, con nuestras responsabilidades familiares, laborales, económicas, y de forma excepcional con toda la incertidumbre que esta crisis sanitaria nos está deparando, todo ello a menudo bajo presión, que bueno es saber que Dios es la referencia, la brújula de nuestras vidas.

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Francisco Mira

Un ejemplo de vida, madurez, sabiduría y oración ( 1º Samuel 30: 1-7)

Desde que descubrí este pasaje, puedo decir que es uno de los que más me ha impresionado, y a la vez, más me ha ayudado en mi vida.

Quisiera destacar cuatro ideas que puedan inspirarnos y animarnos en el día a día, cuando la adversidad aparece.

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Francisco Mira

Un ejemplo de vida, madurez, sabiduría y oración (1º Samuel 30:1-7)

Desde que descubrí este pasaje, puedo decir que es uno de los que más me ha impresionado, y a la vez, más me ha ayudado en mi vida.

Quisiera destacar cuatro ideas que puedan inspirarnos y animarnos en el día a día, cuando la adversidad aparece.

No podemos evitar vivir en un mundo imperfecto (v. 1-2)

Hay violencia, injusticia, accidentes, conflictos, enfermedades, ladrones, pérdidas…

No podemos evitar las adversidades (v. 3-6a)

El pueblo de Dios no está exento, aún el ungido de Dios, David, fue perseguido injustamente…A veces las adversidades aparecen varias, una tras otra, seguidas, y parece que todo se viene abajo y nos derrumbamos…

En ocasiones la incomprensión procede del mismo Pueblo de Dios, los hermanos no nos entienden, nos culpan…

Podemos fortalecernos en Dios (v. 6b)

¿En quién debe estar nuestra confianza? ¿En quién debemos fortalecernos?

Cuando todo alrededor se tambalea, miremos a Dios.  Vez tras vez, sin desanimarnos.

Esta es la mejor decisión: Mas David escogió, decidió. Tenemos responsabilidad.

Podemos orar y pedir dirección a Dios (v. 7, 18)

¿Fue eso todo lo que hizo David? ¿Qué otra decisión tomó?

Orar, consultar a Dios: que expresión más hermosa. Desarrolló intimidad en la presencia de Dios. Su petición fue específica, concreta. Qué importante es no perdernos en generalidades. Después de consultar, se pone en marcha, obedece, la respuesta no es mágica y vemos cómo Dios responde de manera afirmativa y maravillosa (v. 18).

Francisco Mira

Qué bueno es tener a Dios en nuestras vidas (Salmo 27)

La Palabra de Dios enriquece, nutre nuestras vidas y además nos da una perspectiva de un valor incalculable. Cuando estamos inmersos en nuestro día a día, con nuestras responsabilidades familiares, laborales, económicas, y de forma excepcional con toda la incertidumbre que esta crisis sanitaria nos está deparando, todo ello a menudo bajo presión, que bueno es saber que Dios es la referencia, la brújula de nuestras vidas.

El salmista lo expresa de forma muy hermosa y convincente, meditemos en las ideas que David nos comparte inspirado por el Espíritu santo.

Dios es lo más importante en mi vida (v. 1-3)

  • Dios es mi Luz. Sin El viviríamos a oscuras, a tientas, la luz aumenta la visión.
  • Dios es mi Salvación. Sin El viviríamos perdidos, desorientados, sin esperanza.
  • Dios es mi Seguridad: Sin El sucumbiríamos al temor, a la inseguridad.

Dios es lo más hermoso de mi vida (v.4-6)

  • Una cosa he pedido y buscaré: Estar en Su presencia todos los días.
  • Para contemplar su hermosura, que importante detenernos y meditar en Su carácter.
  • Para orar en su presencia, compartir con el la vida, desarrollar nuestra amistad con El.

Dios y nuestras oraciones (v. 7-11)

Las oraciones son claves en nuestra relación con Dios, David tenía muy claro que era orar.

  • Buscar el rostro de Dios: esta es la dimensión de la adoración, Dios es majestuoso.
  • Aparta tu ira oh Dios: esta es la dimensión de la confesión, cuanta necesidad de perdón.            
  • Dios, has sido mi ayuda: esta es la dimensión de la petición, cuatro grandes áreas:
    1. No me dejes: la necesidad de su presencia en nuestra vida.
    2. Enséñame tu camino: la necesidad de dirección en nuestra vida.
    3. Guíame por sendas de rectitud: la necesidad de santidad en nuestra vida.
    4. Líbrame de mis enemigos, aflicciones: la necesidad de protección.

Dios es bueno (v. 13-14)

Concluye con una afirmación muy profunda, con grandes implicaciones prácticas:

  1. Confiar en Dios: creer en su bondad aquí y ahora.
  2. Aguardar a Dios: Serenidad, descansar en el Señor.
  3. Esforzarnos en Dios: vivir y trabajar renovada y excelentemente.
  4. Esperar en Dios: desarrollar una visión esperanzada de la vida.

Que este salmo nos estimule a reconocer la bondad de contar con Dios en nuestras vidas.

Francisco Mira

Boletín Círculos de Predicadores nº 53

Viendo la luz al final del túnel

Cuando publicamos el boletín número 52, el Presidente del Gobierno había decretado el estado de alarma y toda nuestra vida cotidiana se vio alterada por completo. Gran parte de la actividad económica se detuvo, nuestras iglesias cerraron sus locales, y lamentablemente muchas personas han perdido la vida como consecuencia de la pandemia del coronavirus. Afortunadamente, empezamos a ver la luz al final del túnel al recuperar cierta libertad y al reducirse considerablemente el número de personas afectadas por la enfermedad. A pesar del cierre de lugares de culto, muchas iglesias y algunos grupos regionales del Taller de Predicadores se han mantenido activos por medio de las nuevas tecnologías. Estos cambios tan radicales nos plantean cuestiones sobre como predicar la Palabra en estas circunstancias. Por esta razón, incluimos en este número un artículo acerca de como compartir las Escrituras en tiempos de cuarentena. Además, incluimos una reseña sobre la celebración de un encuentro de la zona centro.


Fuente: http://tallerdepredicacion.es/informe-sobre-tdp-canarias-zoom/

Jaume Sagués

Reseña del mini-retiro de la zona centro

Una semana antes del decreto del estado de alarma, se pudo celebrar un mini-retiro de Taller de Predicación en el centro de conferencias de Pinos Reales, desde viernes, 6 de marzo, al sábado día 7. Participamos 22 hermanos de Madrid, Guadalajara y distintos lugares de Castilla-La Mancha.

Para ver la reseña completa y ver todas las fotos, haz clic aquí.

Artículo “La predicación expositiva en tiempos de cuarentena”.

En España estamos viviendo una situación nueva impuesta por la rápida difusión del coronavirus: la suspensión de cultos de las iglesias locales, la anulación de conferencias y congresos, el abandono de la reunión de grupos de hogar, la prohibición incluso de células de discipulado. El contacto físico entre hermanos, que es el alma de la vida y del ministerio cristiano, está severamente restringido.

¿Cómo hemos de plantear la predicación expositiva en un contexto así?

Para leer el artículo completa, haz click aquí.

Esteban Rodemann

Reseña del mini-retiro de la Zona Centro

Una semana antes del decreto del estado de alarma, se pudo celebrar un mini-retiro de Taller de Predicación en el centro de conferencias de Pinos Reales, desde viernes, 6 de marzo, al sábado día 7. Participamos 22 hermanos de Madrid, Guadalajara y distintos lugares de Castilla-La Mancha. Con este encuentro hemos cerrado el ciclo de tres años de conferencia regional. El enfoque del retiro ha sido la predicación de los evangelios y el libro de Hechos, a cargo de Timoteo Glasscock como expositor. Timoteo también nos dejó un regalo especial con su ponencia final sobre la vida espiritual del predicador.

Los hermanos hemos disfrutado mucho de la comunión, la enseñanza y la participación en grupos pequeños, tanto para evaluar los mensajes de Timoteo como para dar mini-predicaciones de diez minutos. Todos pudieron exponer en los grupos pequeños lo que habían preparado, y el intercambio ha sido altamente provechoso. Hemos terminado el encuentro satisfechos, contentos con el estímulo mutuo recibido.

El consenso dentro del Comité es que el ciclo de tres años ha sido una aportación útil para la formación de una nueva generación de predicadores. En algunos casos han asistido varios miembros de una misma iglesia, con el afán de seguir apoyándose más adelante en la buena exposición. También han surgido ideas interesantes para lanzar cursos locales. El Comité ha quedado en reunirse en septiembre para analizar la trayectoria de esta iniciativa y tomar decisiones sobre el futuro. Agradeceríamos vuestras oraciones que el Señor dirija a cada paso.

Por el Comité de la Zona Centro de TdP,

Esteban Rodemann, Luis Cano, Evelio Moreno, Pedro Arbalat, Daniel Monje

La predicación expositiva en tiempos de cuarentena

En España estamos viviendo una situación nueva impuesta por la rápida difusión del coronavirus: la suspensión de cultos de las iglesias locales, la anulación de conferencias y congresos, el abandono de la reunión de grupos de hogar, la prohibición incluso de células de discipulado. El contacto físico entre hermanos, que es el alma de la vida y del ministerio cristiano, está severamente restringido.

¿Cómo hemos de plantear la predicación expositiva en un contexto así?  Se están dando distintas respuestas. En algunas iglesias, los predicadores graban sus mensajes en casa y luego los suben a YouTube o Vimeo. Otras iglesias hacen sus reuniones por Zoom, Google Meet o Skype, y dan la predicación en vivo ante una cuadrícula de hermanos que se han conectado. En algún caso el predicador se ha desplazado a la capilla para hablar desde un local vacío, para que los miembros escuchen por streaming.

De la misma manera, muchas reuniones de oración y grupos de hogar emplean la tecnología de Zoom. El que comparte la Palabra lo hace en vivo durante la reunión o graba el mensaje de antemano para que se comparta en pantalla durante el encuentro. Los mensajes suelen ser más cortos que en la vida real.

Muchos hermanos están llegando a conocer a predicadores de otras iglesias, incluso de otros países, durante este tiempo de confinamiento. Escuchan predicaciones que proceden de otros contextos denominacionales. Sus horizontes se abren al recibir la palabra de un abanico de pastores cualificados.

Hay tres claves que nos pueden orientar respecto al ministerio de la predicación expositiva en estos tiempos tan extraños. Primero, las personas siguen necesitando un mensaje de Dios. Está bien que se nos manden canciones, memes y bromas graciosas. Son cosas que hacen reír y alivian la presión del momento. Está bien visionar vídeos de gatos y de bebés, que también nos arrancan una sonrisa. Las personas reclaman, sin embargo, algo más sólido para su alma. Necesitan una palabra del Dios que está por encima de todas las situaciones vitales.

Un ejemplo de esto podría ser el naufragio que sufrió el apóstol Pablo en Hechos 27. Este predicador soportó con toda la tripulación los estragos de la tempestad en alta mar. Seguramente se caló como todos. Seguramente se mareó como todos. Pero su respuesta fue diferente porque recibió una palabra de Dios asegurando que llegaría a buen puerto con sus compañeros de a bordo. Al recibir una palabra de Dios, Pablo estaba en condiciones de dar una palabra de Dios: «Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho» (Hch. 27.25).

Primero hay que recibir la palabra, estar en «el secreto de Jehová»,recibir panes y peces de manos de Jesús. Después estamos encondiciones de dar la palabra a los demás. Damos de parte de Dios loque hemos recibido de Dios.

La palabra de Dios es lo único que alumbra el camino (Sal. 119.105).Es lo que aporta sanidad a las almas (Sal. 107.20). Es lo que transforma las vidas (Jn. 17.17). La palabra acerca de Jesucristo crucificado es el alimento verdadero (Jn. 6.55). Estos hechos animana pensar que la prioridad, cuando se plantea la reconfiguración telemática de la vida congregacional, no es tanto mantener la identidad de la iglesia local, sino facilitar que la palabra de Dios siga llegando a los corazones.

Una segunda consideración es que los principios acerca de la buena exposición siguen vigentes en la nueva situación. El predicador está llamado a abrir la Biblia, no compartir sus propias reflexiones. Cada pasaje de las Escrituras se basa en una idea central, que el predicador ha de descubrir y aplicar primero a su propia vida, para luego transmitirla a la congregación. Hacer el puente entre el mundo antiguo y el mundo actual es tan necesario como siempre. Las reglas de fidelidad (al mensaje bíblico), pertinencia (a la vida real de los oyentes) y claridad (en el desarrollo del argumento del pasaje) siguen siendo fundamentales. En todo momento, el predicador está llamado a dirigir a los hermanos hacia Cristo. Es como lo que se narra acerca de los discípulos de Juan el Bautista:«Le oyeron hablar… y siguieron a Jesús» (Jn. 1.37).

Por último, la predicación telemática cuenta con algunos aspectos especiales. Hace falta minimizar los factores de distracción para que la palabra llegue mejor. Tanto en una predicación grabada de YouTube como una exposición en vivo por Zoom, los oyentes pueden apagar la cámara y marcharse para hacer otra cosa si pierden interés. Pueden ir a la cocina y preparar un café, ir al baño,abrir la ventana o revisar sus correos electrónicos. Nada de eso ocurre en un culto normal. Esta realidad invita al predicador atrabajar el manuscrito del sermón con esmero, con el fin de cautivarlos corazones para bien. Salomón nos recuerda que «el Predicador procuró hallar palabras agradables y escribir rectamente palabras de verdad» (Ec. 12.10). Es un desafío para el expositor online.

También hay factores ambientales a tomar en cuenta: 1) si se graba con móvil, es mejor grabar en horizontal, no en vertical; 2) conviene ajustar la altura de la cámara. Debe estar a nivel de los ojos, no mirando hacia arriba desde la mesa; 3) hay que cuidar la iluminación del rostro del predicador, para que no quede ni envuelto en sombras ni con un reflejo excesivo en las gafas; 4) urge cuidar el sonido para evitar un audio retumbante. Un micrófono de solapa ayuda; 5) conviene cuidar la vestimenta. Es mejor predicar como harías en el culto, que hacerlo en chandal o pijama; 6) es una ayuda revisar el fondo detrás del predicador, para que respalde el mensaje. Un estante lleno de libros convence más que un fregadero de cocina lleno de cacharros; 7) hay que anticipar interrupciones, para que no suene el teléfono ni entren corriendo los niños.

En este tiempo de cuarentena sería fácil promover alarma y rabia.No sería difícil plantear la situación como una muestra del juicio de Dios, para humillar a su pueblo y quebrantar a los que no le conocen. Algo de eso hay seguramente, aunque desconocemos los misterios de la voluntad divina. Sin embargo, es esencial que el predicador recuerde –para que su exposición lo refleje en el tono–que el fin último del Señor es bendecir a las personas. La crisis está abriendo algunos corazones para que busquen a Dios como nunca antes. Algunos se han vuelto espiritualmente sensibles. Hay creyentes que han reenfocado sus prioridades para bien. La buena exposición dela Palabra se ha vuelto más urgente y más pertinente que nunca.

A vosotros, primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, 
lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad.

Hechos. 3.26

Esteban Rodemann

Boletín Círculos de Predicadores nº 52

Os escribimos este nuevo boletín días después de que el Presidente del Gobierno decrete el estado de alerta por la pandemia del Coronavirus (covid-19). Esta crisis nos está obligando a parar tanto activismo, quedarnos en casa, leer algún libro que teníamos pendiente y centrarnos más en nuestra relación personal con Dios. Quizás necesitamos un STOP y por eso Dios ha permitido estos acontecimientos, quien sabe…

Coronavirus

Por otra parte, este año el Taller de Predicadores inicia un nuevo ciclo con nuevas personas que han asumido el reto de formarse para mejorar la calidad de nuestras predicaciones. A todos ellos les damos la bienvenida deseando que este nuevo ciclo sea una bendición para ellos como lo ha sido para aquellos que lo realizamos hace unos años.

Jaume Sagués

Reseña del mini-retiro de la zona Nordeste (Cataluña y Aragón)

El pasado 28-29 de febrero tuvo lugar en el Hotel Nuba Coma-ruga de Tarragona el segundo fin de semana del del Taller de Predicación dela Zona Nordeste. 42 herman@s de Catalunya y Aragón participaron este año en ambos encuentros. Desde Lleida, Zaragoza y toda la provincia de Barcelona, se dieron cita en el primer año de este 2ºCiclo del Taller.

Último mini-retiro de la zona Nordeste

El primer fin de semana las exposiciones estuvieron a cargo de Timoteo Glasscock, profesor en IBSTE y el Centro de Estudios Éfeso, y con una larga experiencia en la vida y enseñanza en la Iglesias de Marín (Galicia) y Salamanca, con dos meditaciones bíblicas de Tesalonicenses y la “La importancia de la predicación expositiva” así como “Construyendo puentes” una exposición clara de la necesidad de acercar a nuestra generación las verdades y el mensaje bíblico. Fue un impacto escucharle, especialmente su comentario sobre el texto del profeta Amós 3:8 “Ha rugido el león, ¿quién no temerá? ha hablado el Señor Dios, ¿quién no profetizará?”

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Por el comité regional

Artículo“La narrativa del Antiguo Testamento”: Un reto para la predicación expositiva – Génesis 28:10-22 

El sueño de Jacob acerca de una escalera que une cielo y tierra es una de las escenas más llamativas de la época patriarcal. La obsesión de Jacob por conseguir la primogenitura responde a su deseo de ejercer como sacerdote de la familia después de la partida de su padre Isaac. Delata su viva confianza en la promesa del Redentor venidero, algo que mantiene hasta el final de su vida (Gn. 49.18). Su fe viene mezclada, sin embargo, con el resorte carnal de la manipulación. En vez de descansar en el hecho de que Dios seguramente cumplirá lo que ha prometido (de que su hermano acabaría sirviéndole, lo cual implicaba que Jacob ejercería de primogénito (Gn. 25.23), Jacob cree que debe maniobrar para asegurar el cumplimiento. Así compra la primogenitura de su hermano con un plato de lentejas (Gn. 25.29-34) y después engaña a su padre para que le dé la bendición (Gn. 27). Entre una cosa y otra provoca en Esaú una sed de venganza que le obliga a huir lejos de su casa.

La visión de la escalera ocurre durante la huida de Jacob hacia Mesopotamia. Jesucristo se refiere a ello cuando afirma que Natanael vería la unión de cielo y tierra a través del Hijo del Hombre (Jn.1.51). De alguna manera el sueño de Jacob apunta a Jesucristo.

Varia cosas llaman la atención en el relato. El sueño que visibiliza una conexión entre el cielo y la tierra sirve de consuelo a Jacob en su huida. El Señor le confirma la promesa que antes había dado a Abraham –de darle la tierra y una descendencia, y que su Descendiente llevaría la bendición a todas las familias de la tierra– y garantiza que no dejará a Jacob hasta cumplir lo que ha prometido.

En este pasaje aparecen por primera vez dos objetos que luego aparecen repetidamente en el relato bíblico: la piedra y la unción. La piedra aporta descanso a Jacob (la pone de cabecera y parece que el pie de la escalera se apoya en ella). La piedra habla de algo inmutable y eterno, algo que sirve de fundamento para la vida (Dt.32.4; Is. 28.16; Mt. 16.18; 1 Co. 3.11, 10.4; 1 P. 2.4).

De la misma manera, la unción habla del refrigerio y la alegría que aporta el aceite de oliva como ungüento en un clima desértico (Sal.104.15, 45.7). Transmite ideas de renovación y de sanidad (Lc.10.34). La unción oficial de sumo sacerdotes, reyes y profetas hablaba de una capacitación especial del cielo para una responsabilidad concreta en la tierra. Así Jesús fue ungido del Espíritu para hacer el bien restaurando vidas (Hch. 10.38).

Artículo completo aquí

Esteban Rodemann

Estudio en grupo – Interpretación y aplicación de la profecía bíblica Zacarías 8

Muchos comentaristas han calificado el libro de Zacarías como el más mesiánico, el más escatológico, de todo el Antiguo Testamento. Abundan los símbolos apocalípticos y las referencias al ministerio de Cristo en su segunda venida. El libro está calculado a dar esperanza al pueblo de Dios en un momento de existencia nacional precaria.

Ministrando alrededor de 520 a.C. (el segundo año del rey Darío, Zac. 1.1), el profeta colabora con Hageo para avivar la moral entre los que han vuelto de Babilonia a su tierra ancestral. Los que han regresado son pocos (unos 50.000); muchos de sus compatriotas han quedado en las provincias del imperio persa. Las murallas de la ciudad antigua de Jerusalén siguen derrumbadas; el pueblo está expuesto a las abusos de enemigos que ostentan el poder político.

El decreto el Ciro el Grande que ha permitido el retorno de los exiliados incluye el encargo de levantar de nuevo el templo en Jerusalén: «Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá» (Esd. 1.2). En la mente del rey persa, la orden de levantar el templo es un apaño político para garantizar la complicidad de los dioses de los pueblos vencidos. Si Ciro concede libertad de culto, es posible que sus dioses le favorezcan en sus empresas guerreras.

Templo de Jerusalén

Para los que regresaron, sin embargo, levantar el templo supone algo mucho más importante: dar testimonio de Cristo. Sin templo, no era posible ofrecer el holocausto diario. El cordero sacrificado cada mañana y cada tarde –dando su sangre, consumido en el fuego, levantado en alto a la vista de todos–  era una poderosa ayuda visual para anunciar la persona y obra del Salvador venidero. El testimonio de Cristo era lo que daba sentido a Israel como nación; levantar el templo sería el medio para transmitir el mensaje de salvación a los pueblos de alrededor.

Sin embargo, los enemigos era muchos y los recursos pocos. Dios envía a Hageo y Zacarías a predicar en Jerusalén, primero para levantar el ánimo de los responsables Zorobabel y Josué, y luego avivar el compromiso espiritual de todo el pueblo (Esd. 5.1-2). Había que poner manos ala obra, dejar atrás los intereses personales y luchar juntos para construir un testimonio unido en nombre de aquel que sería el Deseado de todas las naciones (Hag. 2.7).

Para estimular la obra de la construcción del templo, Zacarías entrega varias visiones que tienen que ver con la futura restauración de Jerusalén. El capítulo 8 describe con gran viveza la prosperidad, seguridad y alegría que la restauración de la ciudad santa supondrá. Para el predicador,este capítulo obliga a escoger un método hermenéutico. Si las palabras «Sión» y «Jerusalén» (Zac. 8.2-3) se refieren a la Iglesia, ¿cómo se cumplen las promesas de manera espiritual en la Iglesia? ¿Cuál sería la aplicación de ellas a la vivencia espiritual del creyente de hoy?

Artículo completo aquí

Esteban Rodemann

Estudio en grupo – Interpretación y aplicación de profecía bíblica – Zacarías 8

Muchos comentaristas han calificado el libro de Zacarías como el más mesiánico, el más escatológico, de todo el Antiguo Testamento. Abundan los símbolos apocalípticos y las referencias al ministerio de Cristo en su segunda venida. El libro tiene el propósito de dar esperanza al pueblo de Dios en un momento de existencia nacional precaria.

Ministrando alrededor de 520 a.C. (el segundo año del rey Darío, Zac. 1.1), el profeta colabora con Hageo para avivar la moral entre los que han vuelto de Babilonia a su tierra ancestral. Los que han regresado son pocos (unos 50.000); muchos de sus compatriotas han quedado en las provincias del imperio persa. Las murallas de la ciudad antigua de Jerusalén siguen derrumbadas; el pueblo está expuesto a las abusos de enemigos que ostentan el poder político.

El decreto el Ciro el Grande que ha permitido el retorno de los exiliados incluye el encargo de levantar de nuevo el templo en Jerusalén: «Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá» (Esd. 1.2). En la mente del rey persa, la orden de levantar el templo es un apaño político para garantizar la complicidad de los dioses de los pueblos vencidos. Si Ciro concede libertad de culto, es posible que sus dioses le favorezcan en sus empresas guerreras.

Para los retornados, sin embargo, levantar el templo supone algo mucho más importante: dar testimonio de Cristo. Sin templo, no era posible ofrecer el holocausto diario. El cordero sacrificado cada mañana y cada tarde –dando su sangre, consumido en el fuego, levantado en alto a la vista de todos– era una poderosa ayuda visual para anunciar la persona y obra del Salvador venidero. El testimonio de Cristo era lo que daba sentido a Israel como nación; levantar el templo sería el medio para transmitir el mensaje de salvación a los pueblos de alrededor.

Sin embargo, los enemigos eran muchos y los recursos pocos. Dios envía a Hageo y Zacarías a predicar en Jerusalén, primero para levantar el ánimo de los responsables Zorobabel y Josué, y luego avivar el compromiso espiritual de todo el pueblo (Esd. 5.1-2). Había que poner manos a la obra, dejar atrás los intereses personales y luchar juntos para construir un testimonio unido en nombre de aquel que sería el Deseado de todas las naciones (Hag. 2.7).

Para estimular la obra de la construcción del templo, Zacarías entrega varias visiones que tienen que ver con la futura restauración de Jerusalén. El capítulo 8 describe con gran viveza la prosperidad, seguridad y alegría que la restauración de la ciudad santa supondrá. Para el predicador, este capítulo obliga a escoger un método hermenéutico. Si las palabras «Sion» y «Jerusalén» (Zac. 8.2-3) se refieren a la Iglesia, ¿cómo se cumplen las promesas de manera espiritual en la Iglesia? ¿Cuál sería la aplicación de ellas a la vivencia espiritual del creyente de hoy?

En cambio, si las promesas se cumplen en el cielo nuevo y tierranueva, se confirma la vertiente futura de la esperanza, lo cualtambién tiene implicaciones para el comportamiento del creyente. Sinembargo, hay un detalle en el pasaje que parece descartar laposibilidad de que estas promesas se refieran al cielo nuevo y tierranueva: la procreación de niños (Zac. 8.5, Mt. 22.30).

Por otra parte, si las promesas se interpretan de forma literal, el cumplimiento ha de dar lugar en una futura edad de oro, entre la segunda venida de Cristo y el comienzo del cielo nuevo y tierra nueva. Sería como la primera etapa del estado eterno. De esta manera, la promesas describen cosas que ocurrirán en la ciudad literal de Jerusalén como bendición para el remanente de Israel, aquel grupo reducido de israelitas según la carne que también habrán creído en Jesucristo como su Mesías (Zac. 8.1, 12; compárese con Is. 1.9, 10.22, 17.6, 24.13). ¿Qué datos aporta Zac.8.14-15 sobre la posible literalidad de las promesas?

Si las promesas sobre la restauración de Jerusalén han de cumplirse literalmente, se plantea el mismo reto para la aplicación: ¿Qué aportan estas promesas al creyente en Cristo hoy? ¿Cuáles serían las aplicaciones que deben resaltar el predicador expositivo en nuestros días?

Estas cuestiones se aclaran analizando los detalles de dos aspectos del texto:

Las promesas de restauración: ¿qué se promete concretamente a los habitantes de Jerusalén?

–8.3 (2.10)

–8.4-6 (cp. 14.11)

–8.7-8

–8.10-12

–8.11-12

–8.13

–8.19

–8.21-23 (cp. 2.11-12, 14.16-19)

Las respuestas de fe: ¿cuáles son las respuestas adecuadas a tan grandes promesas? Las promesas gloriosas influyen en el comportamiento de los que las abrazan.

–8.16

–8.16

–8.17

–8.17

–1.3

–2.13

Exégesis

¿Cómo fluye el argumento de este pasaje? ¿Cuáles son las unidades de pensamiento en este capítulo? ¿Qué sería la idea central del pasaje, el mensaje principal? ¿Cuál sería el propósito de un sermón sobre este pasaje (lo que queremos que ocurra en los oyentes)?

Como grupo, tratad de elaborar un bosquejo que refleje la enseñanza del profeta.

Exposición

1. ¿Cuál será la idea central de vuestro mensaje? ¿Cómo vais a comunicar el énfasis central de este texto a otras personas? Elaborad juntos una sencilla frase o un título que resuma el énfasis principal de vuestro mensaje. La idea es que sea clara y memorable para la audiencia, pero debe reflejar vuestro acuerdo sobre la idea central del texto.

2. Como resultado de escuchar vuestro mensaje, ¿qué queréis que vuestros oyentes entiendan, sientan y hagan? Confirmad que el efecto que queréis para vuestro mensaje refleje el efecto que el autor del texto bíblico buscaba en sus oyentes.

3. Debatid posibles bosquejos para vuestro mensaje. Sed todo lo creativos e imaginativos que podáis, buscando una estructura sencilla que refleje fielmente lo que el texto dice. Buscad encabezados que sean cortos, sencillos y fáciles de recordar.

Taller de predicación mini-retiro – Zona Nordeste (Cataluña y Aragón)

El pasado 28-29 de febrero tuvo lugar en el Hotel Nuba Coma-ruga de Tarragona el segundo fin de semana del del Taller de Predicación de la Zona Nordeste. 42 herman@s de Catalunya y Aragón participaron este año en ambos encuentros. Desde Lleida, Zaragoza y toda la provincia de Barcelona, se dieron cita en el primer año de este 2º Ciclo del Taller.

El primer fin de semana las exposiciones estuvieron a cargo de Timoteo Glasscock, profesor en IBSTE y el Centro de Estudios Éfeso, y con una larga experiencia en la vida y enseñanza en la Iglesias de Marín (Galicia) y Salamanca, con dos meditaciones bíblicas de Tesalonicenses y la “La importancia de la predicación expositiva” así como “Construyendo puentes” una exposición clara de la necesidad de acercar a nuestra generación las verdades y el mensaje bíblico. Fue un impacto escucharle, especialmente su comentario sobre el texto del profeta Amós 3:8 “Ha rugido el león, ¿quién no temerá? ha hablado el Señor Dios, ¿quién no profetizará?”

En el segundo fin de semana Francisco Mira, pastor de la Iglesia Bautista de Gracia (BCN) y Presidente del Taller de Predicación. Francisco nos introdujo en las Epístolas, dándonos criterios y principios para adentrarnos en las cartas del N.T. Además nos compartió los temas más básicos del Taller de Predicación como Fidelidad, Pertinencia, Claridad y Aplicación de la Palabra de Dios. Merece un comentario aparte su excelente Exposición Bíblica acerca de Romanos 12, desgranando a través de todo el texto “Las marcas de un cristiano maduro”, una exposición espectacular.

Ha sido un taller de mucho provecho para todos los asistentes, nos ha abierto el apetito a estudiar la Palabra de Dios, ha clarificado la necesidad de la preparación ante los retos de la predicación y la gran responsabilidad de ministrar a la iglesia através del ministerio de la predicación. Gracias a ambos y a todos los asistentes por vuestra disposición e interés desarrollando los bosquejos de 2 Timoteo 4:1-8. Os esperamos de nuevo el próximo 2021 en el mismo lugar para seguir formándonos y disfrutar de la comunión cristiana.

Boletín Círculos de Predicadores Nº 50

Tenemos el privilegio de compartir con vosotros el boletín número 50. Cuando alcanzamos una cifra redonda como esta es habitual echar la mirada atrás para darnos cuenta del camino ya recorrido, y a la vez tomar ánimo para proyectarnos hacia el futuro.

En esta ocasión os compartimos una reseña del círculo de predicadores de Madrid y unos artículos sobre como predicar un texto del Antiguo Testamento y otro de un evangelio.

Deseamos que este boletín os sea de utilidad para estrechar lazos con otros círculos y para seguir formándonos en la exposición de la Palabra.

Jaume Sagués

Reseña del círculo de Madrid

El círculo de predicadores de Madrid pudo reanudar su actividad hace poco con la primera reunión del curso. Asistieron quince hermanos de siete iglesias distintas. Pudimos repasar cómo la predicación expositiva es el «arma secreta» de Dios para la transformación de personas. Para que así sea, los hermanos necesitan oír la voz de Jesucristo: «le habéis oído y habéis sido por él enseñados» (Ef. 4.21). Esto requiere que el expositor humano se deje guiar por los principios de fidelidad al texto, pertinencia al auditorio y claridad en el desarrollo de la idea central.

Par el tiempo de estudio conjunto, hemos asumido el énfasis del tercer año del ciclo de Taller de Predicación: la exposición de los evangelios y las epístolas. Analizamos el pasaje de Marcos 5 donde Jesús sana a la hija de Jairo y también a la mujer con el flujo desangre. Con un intercambio vivo y animoso, hemos podido ver que el mensaje central tiene que ver con la plenitud de Jesús para salvar,a pesar de una fe a veces deficiente en las personas.

Terminamos reflexionando sobre los bosquejos que dos hermanos presentaron. Son textos que van a abrir en sus iglesias dentro de poco: 1 Reyes 4 y el libro de Habacuc.

En fin, la reunión ha sido de mucha bendición. Los hermanos han salido fortalecidos. Varios han expresado su deseo de invitar a otros predicadores jóvenes de su iglesia al próximo encuentro.

Esteban Rodemann

Artículo “La narrativa del Antiguo Testamento”: Un reto para la predicación expositiva – 2º Samuel 9

Cuando aparece la figura de David en la historia de Israel, nos encontramos por primera vez con un hombre que Dios describe como «varón conforme a mi corazón» (1 S. 13.14). Los jueces de Israel habían recibido una capacitación espiritual transitoria para vencer a los enemigos, como también el rey Saúl. David, sin embargo, representa el triunfo del bien basado en un carácter íntegro, en sintonía con la voluntad de Dios. Por ello Dios hace un pacto con David, prometiendo que el futuro Salvador vendría de su linaje y ocuparía su trono para siempre (2 S. 7.12, 16). Jesucristo sería, como David,«un varón conforme al corazón de Dios».

Jesucristo es Hijo de David no solo porque ocupa un lugar en la cadena genealógica, sino porque encarna las mismas virtudes, los mismos sufrimientos y la misma victoria final que el hijo de Isaí. Esto advierte al creyente de que la vida de David ofrece muchas pistas acerca de la persona y la carrera de Jesucristo. Dar con estas pistas enriquece la fe del cristiano de hoy.

Así ocurre con el encuentro entre David y Mefi-boset. David ha ganado las batallas, está instalado en el trono en Jerusalén. Toma la iniciativa de hacer misericordia con algún superviviente de la casade Saúl. Mefi-boset, cuyo nombre significa «el que reparte vergüenza», es poco apto para beneficiarse de las atenciones del rey. Es descendiente del rey Saúl, el gran enemigo de David. Está lisiado: no puede andar, debido a una caída cuando era pequeño. Dela misma manera, el creyente de hoy nace como descendiente del enemigo de Dios (Ef. 2.1-3). Está incapacitado para andar en los caminos del Señor, debido a una caída que ocurrió al principio delos tiempos. La consecuencia de haberse apartado del Señor es vergüenza (Os. 9.10).

Mefi-boset es consciente de todas sus deficiencias y, por ello, se postra delante de David cuando el rey le llama. Así es como las personas se salvan hoy en día: reconociendo su necesidad espiritual, se postrándose de corazón ante Jesucristo, reconociéndole como el único rey de sus vidas. «Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo».

Artículo completo aquí: La narrativa del Antiguo Testamento – 2º Samuel 9

Esteban Rodemann

Artículo “La exposición de los evangelios”: Marcos 5:21-43

Este pasaje narra un milagro dentro de otro milagro. Sigue el relato acerca de la tempestad que Jesús calma con dos palabras (Mr. 4.39), luego el encuentro con el endemoniado gadareno, donde miles de demonios tienen que obedecer su palabra, saliendo del poseído y entrando en la piara de cerdos. Marcos quiere transmitir la idea deque la palabra de Jesucristo tiene poder: primero sobre la naturaleza, después sobre las fuerzas del mal.

Ahora abarca otra idea: Jesucristo está tan lleno de virtud que el más mínimo acercamiento a él es suficiente para dar la sanidad completa a las personas. La hija de Jairo ha muerto, pero Jesús tiene poder para superar la muerte. La mujer con el flujo de sangre sufre de una corrupción interna que no amaina, pero Jesús tiene poder para restañar la fuente de corrupción dentro de las personas. Hay un hombre necesitado, luego una mujer. El hombre tiene nombre (Jairo), la mujer es anónima. El hombre tiene una posición social (principal de la sinagoga), la mujer es una vecina más.

El ser humano tiene dos problemas ante Dios: la condenación por las faltas cometidas («la paga del pecado es muerte») y la corrupción que mana del corazón. Jesucristo tiene que solucionar tanto una cosa como otra. Resucitando a la hija de Jairo, demuestra que él supera la condenación en que han incurrido todos. Sanando a la mujer con el flujo de sangre, Jesús demuestra que él también supera y redirige la corrupción innata del ser humano.

Saber que Jesús está tan dispuesto a responder para ayudar a los que se le acercan con fe –aunque sea una fe tímida, pequeña, poco formada– nos anima a llevarle todas nuestras cargas. El puede darla vuelta a situaciones donde ha ocurrido lo peor (como la muerte dela hija de Jairo). También puede cerrar el grifo de pensamientos y tendencias dañinas que nos complican la convivencia en este mundo (como la sanación de la mujer con el flujo de sangre).

Artículo completo aquí: La exposición de los evangelios – Marcos 5: 21-43

Esteban Rodemann