Serie de estudios basados en el evangelio de Juan – La predicación expositiva secuencial

Las siete señales del evangelio de Juan

Cada predicador de la palabra de Dios aborda su cometido eligiendo entre desarrollar un tema libre (la predicación temática) o seguir un libro de las Escrituras, pasaje tras pasaje (la predicación secuencial). Hay buenos motivos para optar por la predicación secuencial, aunque puede haber distintas maneras de llevarla a cabo. Si la iglesia goza del privilegio de un pastor a tiempo completo que elabora la mayoría de los mensajes, la decisión de cómo plasmar la predicación secuencial le compete principalmente a él. Abrirá pasajes sucesivos del libro bíblico elegido, dejando espacio para la variedad en la exposición: en fechas señaladas (Navidad, Semana Santa), con predicadores invitados, o durante las vacaciones de verano.

En cambio, si varios hermanos comparten la exposición dominical de la Palabra, hay dos maneras de lograr una exposición sistemática: que todos sigan un calendario de predicaciones, abriendo pasajes sucesivos según un orden establecido, o que cada predicador desarrolle el libro bíblico de su elección cada vez que le toca tener ministerio. De este modo, un predicador irá avanzando en un libro de las Escrituras cada vez que suba al púlpito, mientras otro hará la mismo con otro libro distinto que ha preparado. Todos van avanzando, pero en paralelo.

La predicación secuencial se basa en varias consideraciones de peso. Un profesor de homilética ha dicho que recomienda a sus estudiantes predicar un sermón temático solo una vez cada cinco años, ¡pidiendo perdón a Dios inmediatamente después![1] En cambio, seguir un orden sistemático en un libro bíblico aporta grandes beneficios espirituales, tanto al predicador como a la congregación.

Es la única manera de respetar la inspiración de las Escrituras. Si toda la Escritura es inspirada y útil para enseñar, para redargüir, para corregir y para instruir en justicia, entonces los que ostentan el ministerio público querrán dar un ejemplo de compromiso con este principio. Dios ha revelado su mensaje progresivamente a través de los siglos porque ha querido edificar en cada época sobre fundamentos ya dados. La predicación secuencial respeta este propósito divino.

Facilita la interpretación correcta de pasajes oscuros. Si un predicador, o un equipo de predicadores, desarrolla el sentido de un libro perícopa por perícopa[2], esto permite discernir mejor el enfoque teológico del autor. Los pasajes oscuros se iluminan a la luz de lo que viene antes y después. Seguir el flujo del argumento del autor hace que en sentido de los textos difíciles se aclare.

Obliga al predicador a enfrentarse con todo el consejo de Dios, tanto para sí mismo como para toda la congregación. Limitarse a sermones temáticos se degenera fácilmente en la repetición de los temas predilectos del predicador. Sus mensajes vuelven una y otra vez sobre las mismas doctrinas trilladas y se convierten en fuente de las mismas exhortaciones cansinas. Sin embargo, si se compromete con la predicación de libros enteros, abriendo pasajes sucesivos, esto abona su propio crecimiento. También suministra alimento espiritual a la congregación, cuyas necesidades más profundas a veces son desconocidas para los pastores.

Asegura que el predicador entregue el mensaje de Dios, no sus propias reflexiones personales. Hay una gran diferencia entre el esfuerzo por descubrir la razón de ser de un pasaje inspirado y la búsqueda enfervorizada por localizar un pasaje que respalde lo que el predicador quiere decir a sus hermanos. La predicación expositiva existe para transmitir palabra del Señor, no de los hombres.

Por todos estos motivos quisiéramos animar a los hermanos que tienen ministerio a dar la máxima prioridad a la predicación secuencial. Permitirá que los hermanos oigan la voz de Dios.

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad (Jn. 17.17).


[1] Citado en Abraham Kuruvilla, A Vision for Preaching: Understanding the Heart of Pastoral Ministry (Grand Rapids: Baker Academic, 2015), 25.

[2] Una perícopa es una unidad textual, un pasaje que gira en torno a un solo tema. Puede ser algo corto (un solo proverbio), de extensión mediana (el párrafo de una epístola), o un pasaje relativamente largo (como de la narrativa del Antiguo Testamento). Ver Bibliatodo Diccionario, s.v. “perícopa”, consultado el 31 de agosto de 2020, https://www.bibliatodo.com/Diccionario-biblico/pericopa

Reseña: Círculo de predicadores en Madrid

Después de un parón de muchos meses, el círculo de predicadores de Madrid ha retomado su actividad el sábado, 12 de septiembre. Con una asistencia de 16 personas de distintas iglesias de Madrid y Guadalajara, hicimos la reunión por Zoom. Después de un tiempo de saludos y presentaciones, abordamos la primera parte, que fue un repaso de la esencia dela predicación expositiva. Analizamos un tema nuevo, la pragmática, que versa sobre lo que un autor bíblico pretende hacer con sus palabras. Esto va más allá del mero significado léxico de palabras sueltas y las conexiones gramaticales que las unen. Vimos cómo la pragmática determina el enfoque teológico de un pasaje, y cómo abre la puerta a aplicaciones poderosas.

En la segunda parte hicimos un estudio en grupo de Juan 2.1-11. El pasaje trata la primera señal del evangelio de Juan, cuando Jesús transforma el agua en vino en las bodas de Caná. Analizamos cómo las señales en este evangelio son milagros con mensaje, y tomamos nota del hecho de que el apóstol Juan haya seleccionado ocho señalaes para llevar a sus lectores a una comprensión plena de la identidad de Jesús.

Aprovechamos la función de Zoom de hacer grupos pequeños y dividirnos en conjuntos de cinco personas para fomentar así una participación más animada. Acabamos el estudio con una propuesta de lo que podría ser el enfoque teológico, es decir, lo que pretendía Juan al incluir este relato en su evangelio.

Quedó en el tintero lo que debía ser la tercera parte de la reunión, que dos o tres hermanos compartiesen un mensaje que tienen que dar próximamente, con su idea central y su bosquejo. Esperamos poder lograr esto cuando nos veamos de nuevo en un par de meses. Pero acabamos la reunión contentos todos, y deseosos de seguir potenciando este espacio que nos estimula a seguir mejorando en la tarea de la predicación expositiva.

–Esteban Rodemann

Informe sobre TDP Canarias Zoom

¡Hola a todos los compañeros del Taller de Predicación de nuestro país, España!

Nos enfrentábamos a un dilema, ante el estado de alarma decretado por el gobierno para todo el país a partir del 15 de marzo, suspender o no nuestro Taller de Predicadores que iba a tener lugar el 25 de abril de forma presencial, como siempre. Apuramos hasta el final la decisión y supimos a finales de marzo que iba a ser imposible realizarlo de ese modo. Por lo que decidimos asumir el desafío de hacerlo online con la herramienta Zoom, ya que algunos, y sobre todo nuestro hermano Josué García, estábamos usándolo para comunicarnos con nuestras iglesias. 

Desarrollamos el programa y diseñamos cada minuto del día, comunicamos a cada participante el plan y finalmente lo hicimos con una asistencia de 52 participantes a lo largo del día, de los cuales 32 habían participado a lo largo del primer ciclo de tres años de retiros, y como novedad incluimos a 20 nuevos interesados, que no habían participado antes.

La primera parte del programa fue intensa y llena de bendiciones:

  • Un taller sobre la Predicación Temática Expositiva, por Andrés Birch, que nos hablaba desde Palma de Mallorca.
  • Una Exposición bíblica con el tema: el evangelio, base textual en Filipenses capítulo 1, por Andrés Birch.
  • Evaluación sobre la fidelidad, pertinencia y claridad de la exposición bíblica en mini grupos, tuvimos seis grupos en salas independientes, fabulosamente coordinadas en la parte técnica por Josué García y cada grupo dirigido por líderes escogidos que hicieron un excelente trabajo. A la vuelta pudimos señalar a Andrés Birch nuestras conclusiones y todos salimos enriquecidos.
  • En este siguiente bloque, Andres Reid, nos alentó para asistir al Retiro Nacional Taller de Predicación de diciembre 2020 y Pepe Sanchez nos habló del libro que recibiremos: “Sencillamente predica” de Alex Motyer.

Ya sobre las 14:30, después de un tiempo libre de comida de una hora, volvimos entusiasmados para dividirnos en dos grupos:

  • 1) Los que invitamos a participar de esta primera parte, y que serán los nuevos prospectos para el Ciclo TDP de 2021-3, se reunieron con Pepe Sánchez, David Belch y Andrés Birch. Este les dio una introducción a la predicación expositiva y una exposición informativa sobre los Ciclos de TDP y les animaron a ser parte de este maravilloso proyecto.
  • 2) En paralelo se nos dividió a los demás en cinco grupos para las Mini-Predicaciones, dirigidas por los cinco líderes correspondientes. Todos los testimonios dieron fe de la riqueza de la Palabra y del enorme valor de este recurso didáctico.
  • Clausuramos el evento no solo satisfechos y sabiendo que se hizo posible con éxito, sino dándole muchas gracias a Dios y a todos los participantes por hacerlo posible. Así que terminamos motivando a todos para que se inscribieran al Retiro de diciembre 2020 y continuarían los Círculos de Predicadores.

Damos gracias a Dios, al Comité de trabajo y a todos los que participaron.

José Enrique Ortega por el Comité TDP de Canarias.

Situación en España por el Coronavirus

Andrés Reid, parte del equipo coordinador en España, nos pone al día sobre la situación en su país.



En la sociedad española, a la gente le encanta pasar tiempo juntos y abrazarnos los unos a los otros. El no poder estar con nuestros seres queridos mientras fallecen en el hospital ni poder reunirnos para ningún tipo de servicio funeral, es una experiencia sumamente chocante. Sin embargo, además del impacto, el duelo y el temor, ahora experimentamos una nueva emoción: rabia. El personal médico se siente abandonado por las autoridades, con recursos insuficientes y aislados, en unidades de cuidado intensivos improvisados y con decisiones difíciles cómo quienes reciben oxígeno y quienes no.

En medio de un ambiente tan oscuro, las palabras del Salmista son una fuente de esperanza: “y en tu luz podemos ver la luz” (Salmos 36:9) La luz de Dios llega a nosotros por medio de la Palabra. Líderes de iglesia han encontrado formas alternativas de reunirse en línea para escuchar la Palabra de Dios y responder en alabanza. Uno de nuestros comités regionales decidió no cancelar un día de reunión que tenían planeado en Tenerife para el 25 de abril. Uno de nuestros miembros del comité dijo: “esto es tan importante que no debemos cancelarlo a menos que se vuelva absolutamente imposible de llevar a cabo”. Así que, si Dios quiere, este evento, incluyendo las prédicas, las sesiones de capacitación y los trabajos en pequeños grupos en torno a pasajes bíblicos, serán llevados a cabo por Zoom. ¡La Palabra de Dios no está encadenada!

Apreciamos sus oraciones por nosotros. Oremos para que mantener la esperanza del Evangelio y que seamos creativos en nuestras formas de seguir comunicándolo. Además, una vez que la oscuridad y tormenta pasen, qué el corazón de la gente española esté hambriento por la luz
En la sociedad española, a la gente le encanta pasar tiempo juntos y abrazarnos los unos a los otros. El no poder estar con nuestros seres queridos mientras fallecen en el hospital ni poder reunirnos para ningún tipo de servicio funeral, es una experiencia sumamente chocante. Sin embargo, además del impacto, el duelo y el temor, ahora experimentamos una nueva emoción: rabia. El personal médico se siente abandonado por las autoridades, con recursos insuficientes y aislados, en unidades de cuidado intensivos improvisados y con decisiones difíciles cómo quienes reciben oxígeno y quienes no.

En medio de un ambiente tan oscuro, las palabras del Salmista son una fuente de esperanza: “y en tu luz podemos ver la luz” (Salmos 36:9) La luz de Dios llega a nosotros por medio de la Palabra. Líderes de iglesia han encontrado formas alternativas de reunirse en línea para escuchar la Palabra de Dios y responder en alabanza. Uno de nuestros comités regionales decidió no cancelar un día de reunión que tenían planeado en Tenerife para el 25 de abril. Uno de nuestros miembros del comité dijo: “esto es tan importante que no debemos cancelarlo a menos que se vuelva absolutamente imposible de llevar a cabo”. Así que, si Dios quiere, este evento, incluyendo las prédicas, las sesiones de capacitación y los trabajos en pequeños grupos en torno a pasajes bíblicos, serán llevados a cabo por Zoom. ¡La Palabra de Dios no está encadenada!

Apreciamos sus oraciones por nosotros. Oremos para que mantener la esperanza del Evangelio y que seamos creativos en nuestras formas de seguir comunicándolo. Además, una vez que la oscuridad y tormenta pasen, qué el corazón de la gente española esté hambriento por la luz.

Una promesa para hoy

En el día malo necesitamos promesas de Dios. Una promesa es algo que Dios ha anunciado, algo que él propone hacer. Nuestra fe responde a su promesa. Así fue al principio («Enviaré a alguien para arreglar esto», Gn. 3.15), y así es en el día a día del cristiano. Andar por la fe en un mundo caído solo es posible echando mano de las promesas del Señor.

Esteban Rodemann comparte con nosotros una serie de promesas para sustentar nuestro corazón en estos días de aislamiento. Esperamos que os sirvan de estímulo.

Clickando en el botón superior-derecha que aparece en el video a continuación, podrás encontrar cada una de las promesas diarias.

¡Sencillamente predica!

Estamos contentos de poder anunciar un nuevo libro de Taller de Predicación ¡Sencillamente predica!

El título deja una pista sobre el tema… son miedos, temores, dudas,… que tenemos al predicar… pero la palabra por si misma es poderosa, y al predicarla, exponerla, es Dios mismo quién habla, por eso hemos de confiar en eso, y sin dejar de ser reverentes, pero descansar en Dios, y animarnos a predicar.

Portada del libro ¡Sencillamente predica! de Alec Motyer

Este libro estará para todos aquellos que se inscriban a los eventos de TdP regionales del 2020, y también estará en la conferencia Nacional de este mismo año.

Para aquellos que no podáis asistir a algún encuentro, también lo podréis adquirir desde la web de Andamio. Puedes obtenerlo aquí 

A continuación os dejamos la reseña del libro por Tim Keller.

“Al mirar atrás, me parece increíble cuánto tiempo tardé en aprender que los sermones no son algo así como intuiciones espontáneas, sino una materia que debe trabajarse, y tardé incluso más tiempo en descubrir cómo hacerlo. Creo que mis descubrimientos en esta línea no son muy impactantes, ni espero que sean novedosos en ningún sentido. Me da la sensación de que, si el sábado por la tarde hay personas que observan angustiadísimas sus Biblias, aguardando que salten de las páginas las áureas palabras del mensaje, tengo buenas noticias para ellas. ¡No te quedes ahí parado, mirando! ¡Hay trabajo por hacer, y existe una manera concreta de llevarlo a cabo!”.

Alec Motyer ha tenido una influencia profunda y formativa sobre mi predicación. En este libro condensa décadas de sabiduría sobre la predicación expositiva, poniéndola al alcance del lector. Este es el material sobre predicación más práctico que puede encontrarse hoy en día, fundamentado totalmente en la Palabra.

Tim Keller, Pastor fundador de Redeemer Presbyterian Church

El índice del libro es:

ÍNDICE

1. Entre tú y yo
2. El trabajo pendiente: la búsqueda
3. El quid de la cuestión
4. Maestros fieles
5. “Esto es lo que he sacado”
6. Conocerte: el examen
7. La división justa: el análisis
8. Localizar la estrella Polar: la orientación
9. Recoger las rosas: la cosecha
10. El escaparate y el pastel: la exposición
11. ¿Y ahora qué? La aplicación
12. Tras bambalinas: la espiritualidad
13. La última vuelta
14. La palabra más tierna
Apéndice 1. Una reflexión diaria durante seis días
La muerte y el cielo para el cristiano
Apéndice 2. Una reflexión diaria durante seis días
Nuestra misión de compartir el evangelio
Apéndice 3. Una reflexión diaria durante seis días
La gloria de Jesús en su vida
Apéndice 4. Una reflexión diaria durante seis días
La Iglesia como esposa de Cristo
Apéndice 5. Una reflexión diaria durante seis días
La Iglesia como templo de Dios
Apéndice 6. La historia de Gedeón en siete porciones diarias
Apéndice 7. El retrato del Mesías que hace Isaías
Apéndice 8. Siete lecturas diarias en Isaías
Apéndice 9. Pauta de lectura semanal de Malaquías
Apéndice 10. Dios, nuestro Padre
Una reflexión para cinco días

Boletín Círculos de Predicadores Nº 51

Hace unos días se celebró el Día de Acción de Gracias, y el Black Friday… Con qué hemos pasado más tiempo? Buscando ofertas y encontrar el mejor precio, o hemos aprovechado para tener un tiempo de gratitud a Dios y compartirlo con hermanos…

No siempre somos conscientes, pero tenemos en nuestras manos el libro más importante jamás escrito, el libro más relevante para cualquier vida, el libro con más relevancia en la actualidad y en la eternidad, el libro en el que puedo encontrar quién soy y quién es Él, … Por eso, desde TdP, queremos darle las gracias a Dios por habernos dejado su palabra por escrito, que nos permite acercarnos al corazón de Dios, para conocerle y vivirle y experimentarle.

Primer Acción de Gracias en Plymouth’, cuadro de Brownscombe, 1914.

Os compartimos un nuevo boletín, con una reseña sobre el mini-retiro del grupo de Zona Centro (Madrid) y un artículo sobre el Predicador como consejero bíblico, muy interesantes.

Gracias por leernos ☺

Jesús M.

Taller de predicación mini-retiro nivel 1 – Zona Centro (Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura)

Hemos celebrado el segundo mini-retiro de este año del 8 a 9 de noviembre en el centro de conferencias de Pinos Reales. Con una asistencia de 29 personas, hemos abordado dos temas apasionantes respecto a la predicación expositiva del Antiguo Testamento: la poesía y la profecía. Luis Fajardo y Esteban Rodemann han dado exposiciones bíblicas –evaluadas acto seguido en los grupos pequeños– y sesiones de enseñanza sobre cómo abordar estos dos géneros literarios para el mayor provecho de las congregaciones.

Zacarías 8 fue el pasaje de estudio para los mini-grupos. El ejercicio de distinguir entre la prosa llana y las figuras de dicción ha sido todo un reto, pero fundamental para analizar cómo un pasaje profético puede transmitir un mensaje al creyente de hoy.

Para ver el artículo completo y más fotos pues hacer click aquí.

Por el comité regional

Luis Cano, Esteban Rodemann, Evelio Moreno

El predicador como consejero bíblico: La predicación expositiva y la atención personalizada

La Biblia se refiere al poder sanador de la palabra de Dios. Desde la primera promesa en Edén («alguien vendrá para arreglar esto», Gn. 3.15), las promesas del Señor se multiplican para renovar fuerzas en hombres y mujeres que luchan por sobrevivir en un mundo caído. La certeza que mana de lo que Dios ha prometido hacer infunde vitalidad a la experiencia del creyente:

Envió su palabra, y los sanó,Y los libró de su ruina (Sal. 107.20).

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad (Jn. 17.17).

…con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos (Mt. 8.16).

Para que la palabra de Dios ejerza esta función sanadora, tiene que llegar a los oídos de la congregación como palabra de Dios. Así actúa en los creyentes (1 Tes. 2.13), produciendo cambios reales en las vidas humanas. Pablo recuerda a los efesios que habían oído a Jesús, habían sido enseñados por Jesús (Ef. 4.21), aunque Jesucristo en persona nunca había pisado su tierra. Los portavoces humanos en esa ciudad habían sido Pablo y Apolos, y su mensaje llegó a los corazones como si los vecinos de Éfeso hubieran escuchado directamente al Señor Jesucristo.

Artículo completo aquí.

Esteban Rodemann

Encuentro nacional 2020: Guárdate la fecha

Del 4 al 7 de diciembre de 2020 se celebrará una gran conferencia nacional sobre el desafío de la predicación expositiva de la Biblia en esta generación. Con el título «Predicadores de Cristo en un mundo escéptico», promete ser un evento único en nuestro país, un poderoso estímulo para la buena exposición de la Palabra de Dios.


+ Info aquí


El predicador como consejero bíblico

La Biblia se refiere al poder sanador de la palabra de Dios. Desde la primera promesa en Edén («alguien vendrá para arreglar esto», Gn. 3.15), las promesas del Señor se multiplican para renovar fuerzas en hombres y mujeres que luchan por sobrevivir en un mundo caído. La certeza que mana de lo que Dios ha prometido hacer infunde vitalidad a la experiencia del creyente:

Envió su palabra, y los sanó,
Y los libró de su ruina (Sal. 107.20).

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad (Jn. 17.17).

…con la palabra echó fuera a los demonios,
y sanó a todos los enfermos (Mt. 8.16).

Para que la palabra de Dios ejerza esta función sanadora, tiene que llegar a los oídos de la congregación como palabra de Dios. Así actúa en los creyentes (1 Tes. 2.13), produciendo cambios reales en las vidas humanas. Pablo recuerda a los efesios que habían oído a Jesús, habían sido enseñados por Jesús (Ef. 4.21), aunque Jesucristo en persona nunca había pisado su tierra. Los portavoces humanos en esa ciudad habían sido Pablo y Apolos, y su mensaje llegó a los corazones como si los vecinos de Éfeso hubieran escuchado directamente al Señor Jesucristo.

Hace falta sanidad porque el creyente se desenvuelve en un mundo caído. El cuerpo se desgasta, la enfermedad acecha, surgen conflictos con personas. Algunos luchan con la ansiedad, otros con adicciones. La vida en familia queda corta de lo que uno desearía. Falta trabajo, escasea el sustento material. A veces el carácter de la persona provoca enfrentamientos y malentendidos. Hay residuos del mal latentes en el corazón del cristiano, y se ve inmerso en una lucha constante por no ceder a impulsos indignos. A veces hay un lastre de traumas del pasado: abusos, traiciones, abandonos, accidentes.

Para que el mensaje del predicador humano se escuche como la voz del cielo y aporte sanidad a las almas, hacen falta tres cosas: 1) fidelidad, para que la enseñanza se ciña a un pasaje de la Escritura; 2) pertinencia, para que la enseñanza conecte de forma real con la situación inmediata de los creyentes; y 3) claridad, para que la enseñanza se desarrolle en torno a una idea central, cuyo argumento los oyentes puedan seguir paso a paso.

La exposición bíblica ocurre en las iglesias de dos maneras: en público, desde el púlpito, donde el predicador explica y aplica el mensaje central de un pasaje de las Escrituras. También ocurre en privado, en la intimidad de una casa, donde el predicador utiliza la Palabra pastoralmente para ayudar a los creyentes a encontrar solución a sus problemas. Las dos facetas de la exposición –el predicador como orador y el predicador como consejero– se complementan y se refuerzan, en tres sentidos.

El predicador como profeta

El apóstol Pablo afirma que el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación (1 Co. 14.3). Tiene la misión de manifestar la suficiencia de Jesucristo para todas las necesidades humanas, tanto en esta vida como en el más allá. La carga de la Palabra de Dios es promesa: lo que Dios ha prometido hacer en Cristo. Como respuesta a la promesa divina, las personas creen de todo corazón y se comprometen con la voluntad de Dios, con el mismo espíritu que los egipcios salvados por José de la hambruna:

La vida nos has dado; hallemos gracia en ojos de nuestro señor,
y seamos siervos de Faraón (Gn. 47.25).

Dicho de otra manera: el predicador expone motivos para que las personas confíen en Dios, y después aclara cómo la obediencia es su «culto racional» (deseable, normal, correcto, Ro. 12.1). El salmista lo expresa así: «Confía en Dios, y haz el bien» (Sal. 37.3). Primero la fe, expresada a través de la oración, luego la obediencia, andando en los caminos del Señor.

Desde el púlpito, el predicador se esfuerza en poner delante de los hermanos todas las virtudes de Jesucristo, para que se animen a acudir a Cristo diariamente en su experiencia personal: «Acercándoos a él, piedra viva» (1 P. 2.4). Le llevarán sus cargas en oración («confía en Jehová») y tratarán de seguir el camino de la justicia en todo momento («y haz el bien»).

Cuando los hermanos aprenden la dinámica de una vida espiritual sana, el Espíritu de Dios moldea su personalidad. Les infunde esperanza y consuelo. Los cambia en mejores personas, y estas cosas por sí solas solucionan muchos problemas de convivencia. Cuando la gracia de Dios transforma a una persona peleona en pacífica, una persona suspicaz en benigna, una persona mentirosa en veraz, el cambio siempre supone una mejora en la calidad de las relaciones personales. Jesús dice que el trato que damos a otros es lo que solemos recibir de ellos a cambio (Lc. 6.38).

El predicador como consejero

El predicador que transmite empatía desde la plataforma, que se identifica con las luchas de los creyentes, que comparte de su propia experiencia lo suficiente para que los hermanos vean que no se considera más santo que ellos, esto desprende dulzura espiritual. Invita a que los hermanos acudan en privado, buscando orientación sobre situaciones concretas. Una atención pastoral cercana –escuchando con interés, trayendo a colación algún texto bíblico, orando en voz alta por la persona– ayuda a las personas a seguir avanzando con Cristo, a pesar de todas las vicisitudes de la vida terrenal, que a veces parece un campo minado.

Cuando el predicador sigue la exposición progresiva de libros bíblicos enteros, muchas veces tocan pasajes con un enfoque eminentemente práctico:

Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen,
haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen
(Mt. 5.44).

El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal,
y sus labios no hablen engaño (1 P. 3.10).

Ninguno busque su propio bien, sino el del otro (1 Co. 10.24).

Cuando el predicador abre el sentido de este tipo de pasajes, es consciente de que estará ministrando a varias personas de la congregación al mismo tiempo. El predicador no conoce todas las intimidades de la gente, pero Dios suele usar sus palabras para aportar respuestas en muchas direcciones a la vez.

El predicador como entrenador

A veces la consejería cristiana más eficaz ocurre en un contexto de amistad entre creyentes. Si hay cercanía personal, el amigo es el que escucha mejor y el que comparte mejor cómo el Señor le ha ayudado en una situación parecida. Una relación de amistad es algo duradero; la conversación sigue, en medio de todos los avatares de la vida. Hay más confianza, en base de experiencias compartidas durante tiempo.

Hierro con hierro se aguza;
y así el hombre aguza el rostro de su amigo (Pr. 27.17).

Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento,
de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros (Ro. 15.14).

El predicador sienta las bases para el buen funcionamiento espiritual de la amistad dentro de la congregación, en tres sentidos. Promueve una sana dinámica espiritual con su exposición de Jesucristo como sumo sacerdote celestial. En segundo lugar, enseña cómo funciona la vida bajo el sol. Dios ha hecho la vida de una manera y no de otra. Si el creyente consigue sintonizar su camino con la voluntad de Dios, todo le irá bien. Si no, se hace pupa.

El buen entendimiento da gracia;
mas el camino de los transgresores es duro (Pr. 13.15).

En tercer lugar, el predicador enseña sobre el poderoso ministerio mutuo que los creyentes ejercen, unos sobre otros. Es un tema que se repite a menudo en el Nuevo Testamento, y cualquier exposición sistemática necesariamente lo toca antes o después.

La voz de Dios aporta sanidad a las personas. El desafío para el predicador expositivo es hacer todo lo posible para que los hermanos oigan la voz de aquel que vino para sanar a los quebrantados de corazón.

Esteban Rodemann

Taller de predicación mini-retiro nivel 2 – Zona Centro (Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura)

Hemos celebrado el segundo mini-retiro de este año del 8 a 9 de noviembre en el centro de conferencias de Pinos Reales. Con una asistencia de 29 personas, hemos abordado dos temas apasionantes respecto a la predicación expositiva del Antiguo Testamento: la poesía y la profecía. Luis Fajardo y Esteban Rodemann han dado exposiciones bíblicas –evaluadas acto seguido en los grupos pequeños– y sesiones de enseñanza sobre cómo abordar estos dos géneros literarios para el mayor provecho de las congregaciones.

Zacarías 8 fue el pasaje de estudio para los mini-grupos. El ejercicio de distinguir entre la prosa llana y las figuras de dicción ha sido todo un reto, pero fundamental para analizar cómo un pasaje profético puede transmitir un mensaje al creyente de hoy. En las presentaciones de los distintos grupos, hemos visto que algunos han sacado una idea central y bosquejo con facilidad, mientras para otros la tarea ha costado más.

Ha sido una grandísima bendición volver a vernos. El mutuo estímulo entre personas que luchan por transmitir la Palabra a otros no tiene precio. Los tiempos de alabanza dirigidos por Eduardo Morillas también han sido de mucho ánimo, como también la velada de oración el viernes por la noche y las conversaciones en los descansos. Ahora miramos con ganas los mini-retiros de 2020, cuando esperamos terminar el ciclo de tres años de conferencias regionales.

Por el comité regional
Luis Cano, Esteban Rodemann, Evelio Moreno