Boletín Círculos de Predicadores nº 52

Os escribimos este nuevo boletín días después de que el Presidente del Gobierno decrete el estado de alerta por la pandemia del Coronavirus (covid-19). Esta crisis nos está obligando a parar tanto activismo, quedarnos en casa, leer algún libro que teníamos pendiente y centrarnos más en nuestra relación personal con Dios. Quizás necesitamos un STOP y por eso Dios ha permitido estos acontecimientos, quien sabe…

Coronavirus

Por otra parte, este año el Taller de Predicadores inicia un nuevo ciclo con nuevas personas que han asumido el reto de formarse para mejorar la calidad de nuestras predicaciones. A todos ellos les damos la bienvenida deseando que este nuevo ciclo sea una bendición para ellos como lo ha sido para aquellos que lo realizamos hace unos años.

Jaume Sagués

Reseña del mini-retiro de la zona Nordeste (Cataluña y Aragón)

El pasado 28-29 de febrero tuvo lugar en el Hotel Nuba Coma-ruga de Tarragona el segundo fin de semana del del Taller de Predicación dela Zona Nordeste. 42 herman@s de Catalunya y Aragón participaron este año en ambos encuentros. Desde Lleida, Zaragoza y toda la provincia de Barcelona, se dieron cita en el primer año de este 2ºCiclo del Taller.

Último mini-retiro de la zona Nordeste

El primer fin de semana las exposiciones estuvieron a cargo de Timoteo Glasscock, profesor en IBSTE y el Centro de Estudios Éfeso, y con una larga experiencia en la vida y enseñanza en la Iglesias de Marín (Galicia) y Salamanca, con dos meditaciones bíblicas de Tesalonicenses y la “La importancia de la predicación expositiva” así como “Construyendo puentes” una exposición clara de la necesidad de acercar a nuestra generación las verdades y el mensaje bíblico. Fue un impacto escucharle, especialmente su comentario sobre el texto del profeta Amós 3:8 “Ha rugido el león, ¿quién no temerá? ha hablado el Señor Dios, ¿quién no profetizará?”

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Por el comité regional

Artículo“La narrativa del Antiguo Testamento”: Un reto para la predicación expositiva – Génesis 28:10-22 

El sueño de Jacob acerca de una escalera que une cielo y tierra es una de las escenas más llamativas de la época patriarcal. La obsesión de Jacob por conseguir la primogenitura responde a su deseo de ejercer como sacerdote de la familia después de la partida de su padre Isaac. Delata su viva confianza en la promesa del Redentor venidero, algo que mantiene hasta el final de su vida (Gn. 49.18). Su fe viene mezclada, sin embargo, con el resorte carnal de la manipulación. En vez de descansar en el hecho de que Dios seguramente cumplirá lo que ha prometido (de que su hermano acabaría sirviéndole, lo cual implicaba que Jacob ejercería de primogénito (Gn. 25.23), Jacob cree que debe maniobrar para asegurar el cumplimiento. Así compra la primogenitura de su hermano con un plato de lentejas (Gn. 25.29-34) y después engaña a su padre para que le dé la bendición (Gn. 27). Entre una cosa y otra provoca en Esaú una sed de venganza que le obliga a huir lejos de su casa.

La visión de la escalera ocurre durante la huida de Jacob hacia Mesopotamia. Jesucristo se refiere a ello cuando afirma que Natanael vería la unión de cielo y tierra a través del Hijo del Hombre (Jn.1.51). De alguna manera el sueño de Jacob apunta a Jesucristo.

Varia cosas llaman la atención en el relato. El sueño que visibiliza una conexión entre el cielo y la tierra sirve de consuelo a Jacob en su huida. El Señor le confirma la promesa que antes había dado a Abraham –de darle la tierra y una descendencia, y que su Descendiente llevaría la bendición a todas las familias de la tierra– y garantiza que no dejará a Jacob hasta cumplir lo que ha prometido.

En este pasaje aparecen por primera vez dos objetos que luego aparecen repetidamente en el relato bíblico: la piedra y la unción. La piedra aporta descanso a Jacob (la pone de cabecera y parece que el pie de la escalera se apoya en ella). La piedra habla de algo inmutable y eterno, algo que sirve de fundamento para la vida (Dt.32.4; Is. 28.16; Mt. 16.18; 1 Co. 3.11, 10.4; 1 P. 2.4).

De la misma manera, la unción habla del refrigerio y la alegría que aporta el aceite de oliva como ungüento en un clima desértico (Sal.104.15, 45.7). Transmite ideas de renovación y de sanidad (Lc.10.34). La unción oficial de sumo sacerdotes, reyes y profetas hablaba de una capacitación especial del cielo para una responsabilidad concreta en la tierra. Así Jesús fue ungido del Espíritu para hacer el bien restaurando vidas (Hch. 10.38).

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Esteban Rodemann

Estudio en grupo – Interpretación y aplicación de la profecía bíblica Zacarías 8

Muchos comentaristas han calificado el libro de Zacarías como el más mesiánico, el más escatológico, de todo el Antiguo Testamento. Abundan los símbolos apocalípticos y las referencias al ministerio de Cristo en su segunda venida. El libro está calculado a dar esperanza al pueblo de Dios en un momento de existencia nacional precaria.

Ministrando alrededor de 520 a.C. (el segundo año del rey Darío, Zac. 1.1), el profeta colabora con Hageo para avivar la moral entre los que han vuelto de Babilonia a su tierra ancestral. Los que han regresado son pocos (unos 50.000); muchos de sus compatriotas han quedado en las provincias del imperio persa. Las murallas de la ciudad antigua de Jerusalén siguen derrumbadas; el pueblo está expuesto a las abusos de enemigos que ostentan el poder político.

El decreto el Ciro el Grande que ha permitido el retorno de los exiliados incluye el encargo de levantar de nuevo el templo en Jerusalén: «Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá» (Esd. 1.2). En la mente del rey persa, la orden de levantar el templo es un apaño político para garantizar la complicidad de los dioses de los pueblos vencidos. Si Ciro concede libertad de culto, es posible que sus dioses le favorezcan en sus empresas guerreras.

Templo de Jerusalén

Para los que regresaron, sin embargo, levantar el templo supone algo mucho más importante: dar testimonio de Cristo. Sin templo, no era posible ofrecer el holocausto diario. El cordero sacrificado cada mañana y cada tarde –dando su sangre, consumido en el fuego, levantado en alto a la vista de todos–  era una poderosa ayuda visual para anunciar la persona y obra del Salvador venidero. El testimonio de Cristo era lo que daba sentido a Israel como nación; levantar el templo sería el medio para transmitir el mensaje de salvación a los pueblos de alrededor.

Sin embargo, los enemigos era muchos y los recursos pocos. Dios envía a Hageo y Zacarías a predicar en Jerusalén, primero para levantar el ánimo de los responsables Zorobabel y Josué, y luego avivar el compromiso espiritual de todo el pueblo (Esd. 5.1-2). Había que poner manos ala obra, dejar atrás los intereses personales y luchar juntos para construir un testimonio unido en nombre de aquel que sería el Deseado de todas las naciones (Hag. 2.7).

Para estimular la obra de la construcción del templo, Zacarías entrega varias visiones que tienen que ver con la futura restauración de Jerusalén. El capítulo 8 describe con gran viveza la prosperidad, seguridad y alegría que la restauración de la ciudad santa supondrá. Para el predicador,este capítulo obliga a escoger un método hermenéutico. Si las palabras «Sión» y «Jerusalén» (Zac. 8.2-3) se refieren a la Iglesia, ¿cómo se cumplen las promesas de manera espiritual en la Iglesia? ¿Cuál sería la aplicación de ellas a la vivencia espiritual del creyente de hoy?

Artículo completo aquí

Esteban Rodemann

Estudio en grupo – Interpretación y aplicación de profecía bíblica – Zacarías 8

Muchos comentaristas han calificado el libro de Zacarías como el más mesiánico, el más escatológico, de todo el Antiguo Testamento. Abundan los símbolos apocalípticos y las referencias al ministerio de Cristo en su segunda venida. El libro tiene el propósito de dar esperanza al pueblo de Dios en un momento de existencia nacional precaria.

Ministrando alrededor de 520 a.C. (el segundo año del rey Darío, Zac. 1.1), el profeta colabora con Hageo para avivar la moral entre los que han vuelto de Babilonia a su tierra ancestral. Los que han regresado son pocos (unos 50.000); muchos de sus compatriotas han quedado en las provincias del imperio persa. Las murallas de la ciudad antigua de Jerusalén siguen derrumbadas; el pueblo está expuesto a las abusos de enemigos que ostentan el poder político.

El decreto el Ciro el Grande que ha permitido el retorno de los exiliados incluye el encargo de levantar de nuevo el templo en Jerusalén: «Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá» (Esd. 1.2). En la mente del rey persa, la orden de levantar el templo es un apaño político para garantizar la complicidad de los dioses de los pueblos vencidos. Si Ciro concede libertad de culto, es posible que sus dioses le favorezcan en sus empresas guerreras.

Para los retornados, sin embargo, levantar el templo supone algo mucho más importante: dar testimonio de Cristo. Sin templo, no era posible ofrecer el holocausto diario. El cordero sacrificado cada mañana y cada tarde –dando su sangre, consumido en el fuego, levantado en alto a la vista de todos– era una poderosa ayuda visual para anunciar la persona y obra del Salvador venidero. El testimonio de Cristo era lo que daba sentido a Israel como nación; levantar el templo sería el medio para transmitir el mensaje de salvación a los pueblos de alrededor.

Sin embargo, los enemigos eran muchos y los recursos pocos. Dios envía a Hageo y Zacarías a predicar en Jerusalén, primero para levantar el ánimo de los responsables Zorobabel y Josué, y luego avivar el compromiso espiritual de todo el pueblo (Esd. 5.1-2). Había que poner manos a la obra, dejar atrás los intereses personales y luchar juntos para construir un testimonio unido en nombre de aquel que sería el Deseado de todas las naciones (Hag. 2.7).

Para estimular la obra de la construcción del templo, Zacarías entrega varias visiones que tienen que ver con la futura restauración de Jerusalén. El capítulo 8 describe con gran viveza la prosperidad, seguridad y alegría que la restauración de la ciudad santa supondrá. Para el predicador, este capítulo obliga a escoger un método hermenéutico. Si las palabras «Sion» y «Jerusalén» (Zac. 8.2-3) se refieren a la Iglesia, ¿cómo se cumplen las promesas de manera espiritual en la Iglesia? ¿Cuál sería la aplicación de ellas a la vivencia espiritual del creyente de hoy?

En cambio, si las promesas se cumplen en el cielo nuevo y tierranueva, se confirma la vertiente futura de la esperanza, lo cualtambién tiene implicaciones para el comportamiento del creyente. Sinembargo, hay un detalle en el pasaje que parece descartar laposibilidad de que estas promesas se refieran al cielo nuevo y tierranueva: la procreación de niños (Zac. 8.5, Mt. 22.30).

Por otra parte, si las promesas se interpretan de forma literal, el cumplimiento ha de dar lugar en una futura edad de oro, entre la segunda venida de Cristo y el comienzo del cielo nuevo y tierra nueva. Sería como la primera etapa del estado eterno. De esta manera, la promesas describen cosas que ocurrirán en la ciudad literal de Jerusalén como bendición para el remanente de Israel, aquel grupo reducido de israelitas según la carne que también habrán creído en Jesucristo como su Mesías (Zac. 8.1, 12; compárese con Is. 1.9, 10.22, 17.6, 24.13). ¿Qué datos aporta Zac.8.14-15 sobre la posible literalidad de las promesas?

Si las promesas sobre la restauración de Jerusalén han de cumplirse literalmente, se plantea el mismo reto para la aplicación: ¿Qué aportan estas promesas al creyente en Cristo hoy? ¿Cuáles serían las aplicaciones que deben resaltar el predicador expositivo en nuestros días?

Estas cuestiones se aclaran analizando los detalles de dos aspectos del texto:

Las promesas de restauración: ¿qué se promete concretamente a los habitantes de Jerusalén?

–8.3 (2.10)

–8.4-6 (cp. 14.11)

–8.7-8

–8.10-12

–8.11-12

–8.13

–8.19

–8.21-23 (cp. 2.11-12, 14.16-19)

Las respuestas de fe: ¿cuáles son las respuestas adecuadas a tan grandes promesas? Las promesas gloriosas influyen en el comportamiento de los que las abrazan.

–8.16

–8.16

–8.17

–8.17

–1.3

–2.13

Exégesis

¿Cómo fluye el argumento de este pasaje? ¿Cuáles son las unidades de pensamiento en este capítulo? ¿Qué sería la idea central del pasaje, el mensaje principal? ¿Cuál sería el propósito de un sermón sobre este pasaje (lo que queremos que ocurra en los oyentes)?

Como grupo, tratad de elaborar un bosquejo que refleje la enseñanza del profeta.

Exposición

1. ¿Cuál será la idea central de vuestro mensaje? ¿Cómo vais a comunicar el énfasis central de este texto a otras personas? Elaborad juntos una sencilla frase o un título que resuma el énfasis principal de vuestro mensaje. La idea es que sea clara y memorable para la audiencia, pero debe reflejar vuestro acuerdo sobre la idea central del texto.

2. Como resultado de escuchar vuestro mensaje, ¿qué queréis que vuestros oyentes entiendan, sientan y hagan? Confirmad que el efecto que queréis para vuestro mensaje refleje el efecto que el autor del texto bíblico buscaba en sus oyentes.

3. Debatid posibles bosquejos para vuestro mensaje. Sed todo lo creativos e imaginativos que podáis, buscando una estructura sencilla que refleje fielmente lo que el texto dice. Buscad encabezados que sean cortos, sencillos y fáciles de recordar.

Taller de predicación mini-retiro – Zona Nordeste (Cataluña y Aragón)

El pasado 28-29 de febrero tuvo lugar en el Hotel Nuba Coma-ruga de Tarragona el segundo fin de semana del del Taller de Predicación de la Zona Nordeste. 42 herman@s de Catalunya y Aragón participaron este año en ambos encuentros. Desde Lleida, Zaragoza y toda la provincia de Barcelona, se dieron cita en el primer año de este 2º Ciclo del Taller.

El primer fin de semana las exposiciones estuvieron a cargo de Timoteo Glasscock, profesor en IBSTE y el Centro de Estudios Éfeso, y con una larga experiencia en la vida y enseñanza en la Iglesias de Marín (Galicia) y Salamanca, con dos meditaciones bíblicas de Tesalonicenses y la “La importancia de la predicación expositiva” así como “Construyendo puentes” una exposición clara de la necesidad de acercar a nuestra generación las verdades y el mensaje bíblico. Fue un impacto escucharle, especialmente su comentario sobre el texto del profeta Amós 3:8 “Ha rugido el león, ¿quién no temerá? ha hablado el Señor Dios, ¿quién no profetizará?”

En el segundo fin de semana Francisco Mira, pastor de la Iglesia Bautista de Gracia (BCN) y Presidente del Taller de Predicación. Francisco nos introdujo en las Epístolas, dándonos criterios y principios para adentrarnos en las cartas del N.T. Además nos compartió los temas más básicos del Taller de Predicación como Fidelidad, Pertinencia, Claridad y Aplicación de la Palabra de Dios. Merece un comentario aparte su excelente Exposición Bíblica acerca de Romanos 12, desgranando a través de todo el texto “Las marcas de un cristiano maduro”, una exposición espectacular.

Ha sido un taller de mucho provecho para todos los asistentes, nos ha abierto el apetito a estudiar la Palabra de Dios, ha clarificado la necesidad de la preparación ante los retos de la predicación y la gran responsabilidad de ministrar a la iglesia através del ministerio de la predicación. Gracias a ambos y a todos los asistentes por vuestra disposición e interés desarrollando los bosquejos de 2 Timoteo 4:1-8. Os esperamos de nuevo el próximo 2021 en el mismo lugar para seguir formándonos y disfrutar de la comunión cristiana.

¡Sencillamente predica!

Estamos contentos de poder anunciar un nuevo libro de Taller de Predicación ¡Sencillamente predica!

El título deja una pista sobre el tema… son miedos, temores, dudas,… que tenemos al predicar… pero la palabra por si misma es poderosa, y al predicarla, exponerla, es Dios mismo quién habla, por eso hemos de confiar en eso, y sin dejar de ser reverentes, pero descansar en Dios, y animarnos a predicar.

Portada del libro ¡Sencillamente predica! de Alec Motyer

Este libro estará para todos aquellos que se inscriban a los eventos de TdP regionales del 2020, y también estará en la conferencia Nacional de este mismo año.

Para aquellos que no podáis asistir a algún encuentro, también lo podréis adquirir desde la web de Andamio. Puedes obtenerlo aquí 

A continuación os dejamos la reseña del libro por Tim Keller.

“Al mirar atrás, me parece increíble cuánto tiempo tardé en aprender que los sermones no son algo así como intuiciones espontáneas, sino una materia que debe trabajarse, y tardé incluso más tiempo en descubrir cómo hacerlo. Creo que mis descubrimientos en esta línea no son muy impactantes, ni espero que sean novedosos en ningún sentido. Me da la sensación de que, si el sábado por la tarde hay personas que observan angustiadísimas sus Biblias, aguardando que salten de las páginas las áureas palabras del mensaje, tengo buenas noticias para ellas. ¡No te quedes ahí parado, mirando! ¡Hay trabajo por hacer, y existe una manera concreta de llevarlo a cabo!”.

Alec Motyer ha tenido una influencia profunda y formativa sobre mi predicación. En este libro condensa décadas de sabiduría sobre la predicación expositiva, poniéndola al alcance del lector. Este es el material sobre predicación más práctico que puede encontrarse hoy en día, fundamentado totalmente en la Palabra.

Tim Keller, Pastor fundador de Redeemer Presbyterian Church

El índice del libro es:

ÍNDICE

1. Entre tú y yo
2. El trabajo pendiente: la búsqueda
3. El quid de la cuestión
4. Maestros fieles
5. “Esto es lo que he sacado”
6. Conocerte: el examen
7. La división justa: el análisis
8. Localizar la estrella Polar: la orientación
9. Recoger las rosas: la cosecha
10. El escaparate y el pastel: la exposición
11. ¿Y ahora qué? La aplicación
12. Tras bambalinas: la espiritualidad
13. La última vuelta
14. La palabra más tierna
Apéndice 1. Una reflexión diaria durante seis días
La muerte y el cielo para el cristiano
Apéndice 2. Una reflexión diaria durante seis días
Nuestra misión de compartir el evangelio
Apéndice 3. Una reflexión diaria durante seis días
La gloria de Jesús en su vida
Apéndice 4. Una reflexión diaria durante seis días
La Iglesia como esposa de Cristo
Apéndice 5. Una reflexión diaria durante seis días
La Iglesia como templo de Dios
Apéndice 6. La historia de Gedeón en siete porciones diarias
Apéndice 7. El retrato del Mesías que hace Isaías
Apéndice 8. Siete lecturas diarias en Isaías
Apéndice 9. Pauta de lectura semanal de Malaquías
Apéndice 10. Dios, nuestro Padre
Una reflexión para cinco días

Boletín Círculos de Predicadores Nº 51

Hace unos días se celebró el Día de Acción de Gracias, y el Black Friday… Con qué hemos pasado más tiempo? Buscando ofertas y encontrar el mejor precio, o hemos aprovechado para tener un tiempo de gratitud a Dios y compartirlo con hermanos…

No siempre somos conscientes, pero tenemos en nuestras manos el libro más importante jamás escrito, el libro más relevante para cualquier vida, el libro con más relevancia en la actualidad y en la eternidad, el libro en el que puedo encontrar quién soy y quién es Él, … Por eso, desde TdP, queremos darle las gracias a Dios por habernos dejado su palabra por escrito, que nos permite acercarnos al corazón de Dios, para conocerle y vivirle y experimentarle.

Primer Acción de Gracias en Plymouth’, cuadro de Brownscombe, 1914.

Os compartimos un nuevo boletín, con una reseña sobre el mini-retiro del grupo de Zona Centro (Madrid) y un artículo sobre el Predicador como consejero bíblico, muy interesantes.

Gracias por leernos ☺

Jesús M.

Taller de predicación mini-retiro nivel 1 – Zona Centro (Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura)

Hemos celebrado el segundo mini-retiro de este año del 8 a 9 de noviembre en el centro de conferencias de Pinos Reales. Con una asistencia de 29 personas, hemos abordado dos temas apasionantes respecto a la predicación expositiva del Antiguo Testamento: la poesía y la profecía. Luis Fajardo y Esteban Rodemann han dado exposiciones bíblicas –evaluadas acto seguido en los grupos pequeños– y sesiones de enseñanza sobre cómo abordar estos dos géneros literarios para el mayor provecho de las congregaciones.

Zacarías 8 fue el pasaje de estudio para los mini-grupos. El ejercicio de distinguir entre la prosa llana y las figuras de dicción ha sido todo un reto, pero fundamental para analizar cómo un pasaje profético puede transmitir un mensaje al creyente de hoy.

Para ver el artículo completo y más fotos pues hacer click aquí.

Por el comité regional

Luis Cano, Esteban Rodemann, Evelio Moreno

El predicador como consejero bíblico: La predicación expositiva y la atención personalizada

La Biblia se refiere al poder sanador de la palabra de Dios. Desde la primera promesa en Edén («alguien vendrá para arreglar esto», Gn. 3.15), las promesas del Señor se multiplican para renovar fuerzas en hombres y mujeres que luchan por sobrevivir en un mundo caído. La certeza que mana de lo que Dios ha prometido hacer infunde vitalidad a la experiencia del creyente:

Envió su palabra, y los sanó,Y los libró de su ruina (Sal. 107.20).

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad (Jn. 17.17).

…con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos (Mt. 8.16).

Para que la palabra de Dios ejerza esta función sanadora, tiene que llegar a los oídos de la congregación como palabra de Dios. Así actúa en los creyentes (1 Tes. 2.13), produciendo cambios reales en las vidas humanas. Pablo recuerda a los efesios que habían oído a Jesús, habían sido enseñados por Jesús (Ef. 4.21), aunque Jesucristo en persona nunca había pisado su tierra. Los portavoces humanos en esa ciudad habían sido Pablo y Apolos, y su mensaje llegó a los corazones como si los vecinos de Éfeso hubieran escuchado directamente al Señor Jesucristo.

Artículo completo aquí.

Esteban Rodemann

Encuentro nacional 2020: Guárdate la fecha

Del 4 al 7 de diciembre de 2020 se celebrará una gran conferencia nacional sobre el desafío de la predicación expositiva de la Biblia en esta generación. Con el título «Predicadores de Cristo en un mundo escéptico», promete ser un evento único en nuestro país, un poderoso estímulo para la buena exposición de la Palabra de Dios.


+ Info aquí


El predicador como consejero bíblico

La Biblia se refiere al poder sanador de la palabra de Dios. Desde la primera promesa en Edén («alguien vendrá para arreglar esto», Gn. 3.15), las promesas del Señor se multiplican para renovar fuerzas en hombres y mujeres que luchan por sobrevivir en un mundo caído. La certeza que mana de lo que Dios ha prometido hacer infunde vitalidad a la experiencia del creyente:

Envió su palabra, y los sanó,
Y los libró de su ruina (Sal. 107.20).

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad (Jn. 17.17).

…con la palabra echó fuera a los demonios,
y sanó a todos los enfermos (Mt. 8.16).

Para que la palabra de Dios ejerza esta función sanadora, tiene que llegar a los oídos de la congregación como palabra de Dios. Así actúa en los creyentes (1 Tes. 2.13), produciendo cambios reales en las vidas humanas. Pablo recuerda a los efesios que habían oído a Jesús, habían sido enseñados por Jesús (Ef. 4.21), aunque Jesucristo en persona nunca había pisado su tierra. Los portavoces humanos en esa ciudad habían sido Pablo y Apolos, y su mensaje llegó a los corazones como si los vecinos de Éfeso hubieran escuchado directamente al Señor Jesucristo.

Hace falta sanidad porque el creyente se desenvuelve en un mundo caído. El cuerpo se desgasta, la enfermedad acecha, surgen conflictos con personas. Algunos luchan con la ansiedad, otros con adicciones. La vida en familia queda corta de lo que uno desearía. Falta trabajo, escasea el sustento material. A veces el carácter de la persona provoca enfrentamientos y malentendidos. Hay residuos del mal latentes en el corazón del cristiano, y se ve inmerso en una lucha constante por no ceder a impulsos indignos. A veces hay un lastre de traumas del pasado: abusos, traiciones, abandonos, accidentes.

Para que el mensaje del predicador humano se escuche como la voz del cielo y aporte sanidad a las almas, hacen falta tres cosas: 1) fidelidad, para que la enseñanza se ciña a un pasaje de la Escritura; 2) pertinencia, para que la enseñanza conecte de forma real con la situación inmediata de los creyentes; y 3) claridad, para que la enseñanza se desarrolle en torno a una idea central, cuyo argumento los oyentes puedan seguir paso a paso.

La exposición bíblica ocurre en las iglesias de dos maneras: en público, desde el púlpito, donde el predicador explica y aplica el mensaje central de un pasaje de las Escrituras. También ocurre en privado, en la intimidad de una casa, donde el predicador utiliza la Palabra pastoralmente para ayudar a los creyentes a encontrar solución a sus problemas. Las dos facetas de la exposición –el predicador como orador y el predicador como consejero– se complementan y se refuerzan, en tres sentidos.

El predicador como profeta

El apóstol Pablo afirma que el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación (1 Co. 14.3). Tiene la misión de manifestar la suficiencia de Jesucristo para todas las necesidades humanas, tanto en esta vida como en el más allá. La carga de la Palabra de Dios es promesa: lo que Dios ha prometido hacer en Cristo. Como respuesta a la promesa divina, las personas creen de todo corazón y se comprometen con la voluntad de Dios, con el mismo espíritu que los egipcios salvados por José de la hambruna:

La vida nos has dado; hallemos gracia en ojos de nuestro señor,
y seamos siervos de Faraón (Gn. 47.25).

Dicho de otra manera: el predicador expone motivos para que las personas confíen en Dios, y después aclara cómo la obediencia es su «culto racional» (deseable, normal, correcto, Ro. 12.1). El salmista lo expresa así: «Confía en Dios, y haz el bien» (Sal. 37.3). Primero la fe, expresada a través de la oración, luego la obediencia, andando en los caminos del Señor.

Desde el púlpito, el predicador se esfuerza en poner delante de los hermanos todas las virtudes de Jesucristo, para que se animen a acudir a Cristo diariamente en su experiencia personal: «Acercándoos a él, piedra viva» (1 P. 2.4). Le llevarán sus cargas en oración («confía en Jehová») y tratarán de seguir el camino de la justicia en todo momento («y haz el bien»).

Cuando los hermanos aprenden la dinámica de una vida espiritual sana, el Espíritu de Dios moldea su personalidad. Les infunde esperanza y consuelo. Los cambia en mejores personas, y estas cosas por sí solas solucionan muchos problemas de convivencia. Cuando la gracia de Dios transforma a una persona peleona en pacífica, una persona suspicaz en benigna, una persona mentirosa en veraz, el cambio siempre supone una mejora en la calidad de las relaciones personales. Jesús dice que el trato que damos a otros es lo que solemos recibir de ellos a cambio (Lc. 6.38).

El predicador como consejero

El predicador que transmite empatía desde la plataforma, que se identifica con las luchas de los creyentes, que comparte de su propia experiencia lo suficiente para que los hermanos vean que no se considera más santo que ellos, esto desprende dulzura espiritual. Invita a que los hermanos acudan en privado, buscando orientación sobre situaciones concretas. Una atención pastoral cercana –escuchando con interés, trayendo a colación algún texto bíblico, orando en voz alta por la persona– ayuda a las personas a seguir avanzando con Cristo, a pesar de todas las vicisitudes de la vida terrenal, que a veces parece un campo minado.

Cuando el predicador sigue la exposición progresiva de libros bíblicos enteros, muchas veces tocan pasajes con un enfoque eminentemente práctico:

Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen,
haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen
(Mt. 5.44).

El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal,
y sus labios no hablen engaño (1 P. 3.10).

Ninguno busque su propio bien, sino el del otro (1 Co. 10.24).

Cuando el predicador abre el sentido de este tipo de pasajes, es consciente de que estará ministrando a varias personas de la congregación al mismo tiempo. El predicador no conoce todas las intimidades de la gente, pero Dios suele usar sus palabras para aportar respuestas en muchas direcciones a la vez.

El predicador como entrenador

A veces la consejería cristiana más eficaz ocurre en un contexto de amistad entre creyentes. Si hay cercanía personal, el amigo es el que escucha mejor y el que comparte mejor cómo el Señor le ha ayudado en una situación parecida. Una relación de amistad es algo duradero; la conversación sigue, en medio de todos los avatares de la vida. Hay más confianza, en base de experiencias compartidas durante tiempo.

Hierro con hierro se aguza;
y así el hombre aguza el rostro de su amigo (Pr. 27.17).

Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento,
de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros (Ro. 15.14).

El predicador sienta las bases para el buen funcionamiento espiritual de la amistad dentro de la congregación, en tres sentidos. Promueve una sana dinámica espiritual con su exposición de Jesucristo como sumo sacerdote celestial. En segundo lugar, enseña cómo funciona la vida bajo el sol. Dios ha hecho la vida de una manera y no de otra. Si el creyente consigue sintonizar su camino con la voluntad de Dios, todo le irá bien. Si no, se hace pupa.

El buen entendimiento da gracia;
mas el camino de los transgresores es duro (Pr. 13.15).

En tercer lugar, el predicador enseña sobre el poderoso ministerio mutuo que los creyentes ejercen, unos sobre otros. Es un tema que se repite a menudo en el Nuevo Testamento, y cualquier exposición sistemática necesariamente lo toca antes o después.

La voz de Dios aporta sanidad a las personas. El desafío para el predicador expositivo es hacer todo lo posible para que los hermanos oigan la voz de aquel que vino para sanar a los quebrantados de corazón.

Esteban Rodemann

Taller de predicación mini-retiro nivel 2 – Zona Centro (Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura)

Hemos celebrado el segundo mini-retiro de este año del 8 a 9 de noviembre en el centro de conferencias de Pinos Reales. Con una asistencia de 29 personas, hemos abordado dos temas apasionantes respecto a la predicación expositiva del Antiguo Testamento: la poesía y la profecía. Luis Fajardo y Esteban Rodemann han dado exposiciones bíblicas –evaluadas acto seguido en los grupos pequeños– y sesiones de enseñanza sobre cómo abordar estos dos géneros literarios para el mayor provecho de las congregaciones.

Zacarías 8 fue el pasaje de estudio para los mini-grupos. El ejercicio de distinguir entre la prosa llana y las figuras de dicción ha sido todo un reto, pero fundamental para analizar cómo un pasaje profético puede transmitir un mensaje al creyente de hoy. En las presentaciones de los distintos grupos, hemos visto que algunos han sacado una idea central y bosquejo con facilidad, mientras para otros la tarea ha costado más.

Ha sido una grandísima bendición volver a vernos. El mutuo estímulo entre personas que luchan por transmitir la Palabra a otros no tiene precio. Los tiempos de alabanza dirigidos por Eduardo Morillas también han sido de mucho ánimo, como también la velada de oración el viernes por la noche y las conversaciones en los descansos. Ahora miramos con ganas los mini-retiros de 2020, cuando esperamos terminar el ciclo de tres años de conferencias regionales.

Por el comité regional
Luis Cano, Esteban Rodemann, Evelio Moreno

Boletín Círculos de Predicadores Nº 50

Tenemos el privilegio de compartir con vosotros el boletín número 50. Cuando alcanzamos una cifra redonda como esta es habitual echar la mirada atrás para darnos cuenta del camino ya recorrido, y a la vez tomar ánimo para proyectarnos hacia el futuro.

En esta ocasión os compartimos una reseña del círculo de predicadores de Madrid y unos artículos sobre como predicar un texto del Antiguo Testamento y otro de un evangelio.

Deseamos que este boletín os sea de utilidad para estrechar lazos con otros círculos y para seguir formándonos en la exposición de la Palabra.

Jaume Sagués

Reseña del círculo de Madrid

El círculo de predicadores de Madrid pudo reanudar su actividad hace poco con la primera reunión del curso. Asistieron quince hermanos de siete iglesias distintas. Pudimos repasar cómo la predicación expositiva es el «arma secreta» de Dios para la transformación de personas. Para que así sea, los hermanos necesitan oír la voz de Jesucristo: «le habéis oído y habéis sido por él enseñados» (Ef. 4.21). Esto requiere que el expositor humano se deje guiar por los principios de fidelidad al texto, pertinencia al auditorio y claridad en el desarrollo de la idea central.

Par el tiempo de estudio conjunto, hemos asumido el énfasis del tercer año del ciclo de Taller de Predicación: la exposición de los evangelios y las epístolas. Analizamos el pasaje de Marcos 5 donde Jesús sana a la hija de Jairo y también a la mujer con el flujo desangre. Con un intercambio vivo y animoso, hemos podido ver que el mensaje central tiene que ver con la plenitud de Jesús para salvar,a pesar de una fe a veces deficiente en las personas.

Terminamos reflexionando sobre los bosquejos que dos hermanos presentaron. Son textos que van a abrir en sus iglesias dentro de poco: 1 Reyes 4 y el libro de Habacuc.

En fin, la reunión ha sido de mucha bendición. Los hermanos han salido fortalecidos. Varios han expresado su deseo de invitar a otros predicadores jóvenes de su iglesia al próximo encuentro.

Esteban Rodemann

Artículo “La narrativa del Antiguo Testamento”: Un reto para la predicación expositiva – 2º Samuel 9

Cuando aparece la figura de David en la historia de Israel, nos encontramos por primera vez con un hombre que Dios describe como «varón conforme a mi corazón» (1 S. 13.14). Los jueces de Israel habían recibido una capacitación espiritual transitoria para vencer a los enemigos, como también el rey Saúl. David, sin embargo, representa el triunfo del bien basado en un carácter íntegro, en sintonía con la voluntad de Dios. Por ello Dios hace un pacto con David, prometiendo que el futuro Salvador vendría de su linaje y ocuparía su trono para siempre (2 S. 7.12, 16). Jesucristo sería, como David,«un varón conforme al corazón de Dios».

Jesucristo es Hijo de David no solo porque ocupa un lugar en la cadena genealógica, sino porque encarna las mismas virtudes, los mismos sufrimientos y la misma victoria final que el hijo de Isaí. Esto advierte al creyente de que la vida de David ofrece muchas pistas acerca de la persona y la carrera de Jesucristo. Dar con estas pistas enriquece la fe del cristiano de hoy.

Así ocurre con el encuentro entre David y Mefi-boset. David ha ganado las batallas, está instalado en el trono en Jerusalén. Toma la iniciativa de hacer misericordia con algún superviviente de la casade Saúl. Mefi-boset, cuyo nombre significa «el que reparte vergüenza», es poco apto para beneficiarse de las atenciones del rey. Es descendiente del rey Saúl, el gran enemigo de David. Está lisiado: no puede andar, debido a una caída cuando era pequeño. Dela misma manera, el creyente de hoy nace como descendiente del enemigo de Dios (Ef. 2.1-3). Está incapacitado para andar en los caminos del Señor, debido a una caída que ocurrió al principio delos tiempos. La consecuencia de haberse apartado del Señor es vergüenza (Os. 9.10).

Mefi-boset es consciente de todas sus deficiencias y, por ello, se postra delante de David cuando el rey le llama. Así es como las personas se salvan hoy en día: reconociendo su necesidad espiritual, se postrándose de corazón ante Jesucristo, reconociéndole como el único rey de sus vidas. «Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo».

Artículo completo aquí: La narrativa del Antiguo Testamento – 2º Samuel 9

Esteban Rodemann

Artículo “La exposición de los evangelios”: Marcos 5:21-43

Este pasaje narra un milagro dentro de otro milagro. Sigue el relato acerca de la tempestad que Jesús calma con dos palabras (Mr. 4.39), luego el encuentro con el endemoniado gadareno, donde miles de demonios tienen que obedecer su palabra, saliendo del poseído y entrando en la piara de cerdos. Marcos quiere transmitir la idea deque la palabra de Jesucristo tiene poder: primero sobre la naturaleza, después sobre las fuerzas del mal.

Ahora abarca otra idea: Jesucristo está tan lleno de virtud que el más mínimo acercamiento a él es suficiente para dar la sanidad completa a las personas. La hija de Jairo ha muerto, pero Jesús tiene poder para superar la muerte. La mujer con el flujo de sangre sufre de una corrupción interna que no amaina, pero Jesús tiene poder para restañar la fuente de corrupción dentro de las personas. Hay un hombre necesitado, luego una mujer. El hombre tiene nombre (Jairo), la mujer es anónima. El hombre tiene una posición social (principal de la sinagoga), la mujer es una vecina más.

El ser humano tiene dos problemas ante Dios: la condenación por las faltas cometidas («la paga del pecado es muerte») y la corrupción que mana del corazón. Jesucristo tiene que solucionar tanto una cosa como otra. Resucitando a la hija de Jairo, demuestra que él supera la condenación en que han incurrido todos. Sanando a la mujer con el flujo de sangre, Jesús demuestra que él también supera y redirige la corrupción innata del ser humano.

Saber que Jesús está tan dispuesto a responder para ayudar a los que se le acercan con fe –aunque sea una fe tímida, pequeña, poco formada– nos anima a llevarle todas nuestras cargas. El puede darla vuelta a situaciones donde ha ocurrido lo peor (como la muerte dela hija de Jairo). También puede cerrar el grifo de pensamientos y tendencias dañinas que nos complican la convivencia en este mundo (como la sanación de la mujer con el flujo de sangre).

Artículo completo aquí: La exposición de los evangelios – Marcos 5: 21-43

Esteban Rodemann

La narrativa del Antiguo Testamento – Un reto para la predicación expositiva – 2º Samuel 9

Vencedores y vencidos

Cuando aparece la figura de David en la historia de Israel, nos encontramos por primera vez con un hombre que Dios describe como «varón conforme a mi corazón» (1 S.13.14). Los jueces de Israel habían recibido una capacitación espiritual transitoria para vencer a los enemigos, como también el rey Saúl. David, sin embargo, representa el triunfo del bien basado en un carácter íntegro, en sintonía con la voluntad de Dios. Por ello Dios hace un pacto con David, prometiendo que el futuro Salvador vendría de su linaje y ocuparía su trono para siempre (2 S. 7.12,16). Jesucristo sería, como David, «un varón conforme al corazón de Dios».

Muleta antigua. Fuente: Todocoleccion

Jesucristo es Hijo de David no solo porque ocupa un lugar en la cadena genealógica, sino porque encarna las mismas virtudes, los mismos sufrimientos y la misma victoria final que el hijo de Isaí. Esto advierte al creyente de que la vida de David ofrece muchas pistas a lo que sería la persona y la carrera de Jesucristo. Dar con estas pistas enriquece la fe del cristiano de hoy.

Así ocurre con el encuentro entre David y Mefi-boset. David ha ganado las batallas, está instalado en el trono en Jerusalén. Toma la iniciativa de hacer misericordia con algún superviviente de la casa de Saúl. Mefi-boset, cuyo nombre significa «el que reparte vergüenza», es poco apto para beneficiarse de las atenciones del rey. Es descendiente del rey Saúl, el gran enemigo de David. Está lisiado: no puede andar, debido a una caída cuando era pequeño. De la misma manera, el creyente de hoy nace como descendiente del enemigo de Dios (Ef. 2.1-3). Está incapacitado para andar en los caminos del Señor, debido a una caída que ocurrió al principio de los tiempos. La consecuencia de haberse apartado del Señor es vergüenza (Os. 9.10).

Mefi-boset es consciente de todassus deficiencias y, por ello, se postra delante de David cuando elrey le llama. Es como las personas se salvan hoy en día:reconociendo su necesidad espiritual, se postran de corazón anteJesucristo, reconociéndole como el único rey de sus vidas. «Creeen el Señor Jesucristo, y serás salvo».

La aplicación de la narrativa

La narrativa no es como la poesía Si la poesía emplea figuras de dicción, con alusiones escuetas y rebuscadas, para transmitir fuerza emocional, la narrativa representa todo lo contrario. Es prosa llana. Se dice lo que ocurrió y el lector comprende perfectamente los detalles del relato. Con la narrativa, el desafío es otro: no tanto la interpretación como la aplicación. ¿Qué me importa a mí lo que hizo un rey que vivió hace 3000 años y tuvo misericordia de un discapacitado? El que lee el relato de David y Mefi-boset capta perfectamente el sentido del texto. El problema es determinar el significado de todo ello para el cristiano de hoy. El sentido de las palabras es una cosa, el significado para la vida es otra.

El mayor peligro en la predicación de las narrativas del Antiguo Testamento es recurrir a un moralismo facilón que se limita a una exhortación a imitar las virtudes delos antiguos y huir de sus errores: «David se portó bien con un discapacitado; debemos cuidar de los discapacitados». «David hizo misericordia con el nieto de su enemigo; debemos amar a nuestros enemigos».

Otro peligro es dar un salto demasiado rápido a Cristo, ignorando los matices que la historia real aporta dentro de la gran metanarrativa bíblica. Sería como decir «David da de comer a Mefi-boset; así Cristo alimenta el corazón de sus hijos por la fe». Todo esto es cierto, pero hay mucho más.

En el relato del encuentro entre David y Mefi-boset, el autor resalta la generosidad de un rey que ha sido victorioso. Por amor a su amigo Jonatán, David procura tener piedad del descendiente del enemigo. Es como el Señor, por amor a su amigo Abraham, busca a los auténticos hijos de Abraham para bendecirles, aunque sean descendientes del enemigo (Lc. 13.16, 19.9).

David concede tres mercedes a Mefi-boset. Su generosidad anticipa lo que Cristo resucitado hace con aquellos que él ha vencido por amor. La salvación representa la victoria espiritual de Cristo en la vida de la persona. Es como afirma el profeta Jeremías: «más fuerte fuiste que yo, y me venciste» (Jer. 20.7). O como dice el apóstol Pablo: «libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia» (Ro. 6.18).

Primero, David devuelve a Mefi-boset la herencia, las tierras de Saúl a que había perdido el derecho (2 S. 9.7, 9). De la misma manera, Cristo devuelve la herencia del mundo entero a los hijos de Dios, a pesar de haber perdido previamente el derecho a ello en la apostasía de Adán (Ro.4.13, 8.17; 1 Co. 6.2).

En segundo lugar, David le asigna muchos siervos: Siba y toda su casa (2 S. 9.9-10). De la misma manera, Cristo asigna muchos siervos –los ángeles– que ministran las necesidades de los hijos de Dios (He. 1.14).

En tercer lugar, David asegura a Mefi-boset que comerá de su mesa todos los días de su vida (2 S.9.11). Así hace Cristo, alimentando el alma de sus hijos todos los días, hasta que lleguen a su lado en gloria. «Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida» (Jn. 6.55).

La generosidad del rey victorios produce lealtad en el corazón del vencido. Mefi-boset pasa el resto de su vida morando en Jerusalén (2 S. 9.13). A pesar de su discapacidad, la esplendidez del rey ha cautivado su corazón. Lo único que quiere es seguir cerca de su benefactor. Estando cerca del rey, el significado de su nombre llega a ser otro. Ya no es «el que reparte vergüenza», sino «el que esparce (hace desaparecer)vergüenza», debido al cambio que la misericordia ha obrado en él.

La generosidad del que vence despierta lealtad en el corazón del vencido.

Fase I: exégesis

  1. ¿Hay palabras claves, repeticiones,detalles que llaman la atención? ¿Hay alguna figura de dicción?¿Cómo encaja este pasaje en la gran historia de Dios?
  2. ¿En qué se parece la condición del lisiado con la situación espiritual de las personas (Jer. 6.16, 7.23, 26.4)? Compárese con Sal. 78.10, Ro. 5.6, 8.7.
  3. ¿Qué te sugiere el hecho de que David llame a Mefi-boset por su nombre? Compárese con Jn. 10.3, Ap. 2.17.
  4. ¿En qué sentido Cristo da de comer a los suyos (Sal. 23.1-6, 34.8)?
  5. ¿Qué te sugiere el hecho de que Abraham sea amigo de Dios, como Jonatán lo fue de David (2 Cr. 20.7, Is. 41.8, Stg. 2.23)?
  6. ¿Cuál es la estructura del pasaje? ¿Cuál es el flujo de pensamiento o argumento? Haz un bosquejo del texto, dividiéndolo en secciones, resumiendo lo que dice.
  7. ¿Cuál es el punto principal o idea central que el autor estaba tratando de comunicar a sus primeros lectores en este pasaje? Intenta resumirlo en una sola oración en tiempo pasado: El autor quería transmitir a sus primeros lectores que … 
  8. ¿Cuál es el principio teológico fundamental que subyace este pasaje? En base al resumen que has hecho del mensaje de 2 Samuel 9, intenta definir este principio de aplicación universal en una sola oración, usando verbos en tiempo presente.

Fase II: exposición

  1. ¿Cuál será la idea central de vuestro mensaje?¿Cómo vais a comunicar el énfasis central de este texto a otras personas? Elaborad juntos una sencilla frase o un título que resuma el énfasis principal de vuestro mensaje. La idea es que sea clara y memorable para la audiencia, pero debe reflejar vuestro acuerdo sobre la idea central del texto.
  2. Como resultado de escuchar vuestro mensaje, ¿qué queréis que vuestros oyentes entiendan, sientan y hagan? Confirmad que el efecto que buscáis refleje el efecto que el autor del texto bíblico buscaba en sus oyentes.
  3. Debatid posibles bosquejos para vuestro mensaje. Sed todo lo creativos e imaginativos que podáis, buscando una estructura sencilla que refleje fielmente lo que el texto dice. Buscad encabezados que sean cortos, sencillos y fáciles de recordar.

Esteba Rodemann