Qué bueno es tener a Dios en nuestras vidas (Salmo 27)

La Palabra de Dios enriquece, nutre nuestras vidas y además nos da una perspectiva de un valor incalculable. Cuando estamos inmersos en nuestro día a día, con nuestras responsabilidades familiares, laborales, económicas, y de forma excepcional con toda la incertidumbre que esta crisis sanitaria nos está deparando, todo ello a menudo bajo presión, que bueno es saber que Dios es la referencia, la brújula de nuestras vidas.

El salmista lo expresa de forma muy hermosa y convincente, meditemos en las ideas que David nos comparte inspirado por el Espíritu santo.

Dios es lo más importante en mi vida (v. 1-3)

  • Dios es mi Luz. Sin El viviríamos a oscuras, a tientas, la luz aumenta la visión.
  • Dios es mi Salvación. Sin El viviríamos perdidos, desorientados, sin esperanza.
  • Dios es mi Seguridad: Sin El sucumbiríamos al temor, a la inseguridad.

Dios es lo más hermoso de mi vida (v.4-6)

  • Una cosa he pedido y buscaré: Estar en Su presencia todos los días.
  • Para contemplar su hermosura, que importante detenernos y meditar en Su carácter.
  • Para orar en su presencia, compartir con el la vida, desarrollar nuestra amistad con El.

Dios y nuestras oraciones (v. 7-11)

Las oraciones son claves en nuestra relación con Dios, David tenía muy claro que era orar.

  • Buscar el rostro de Dios: esta es la dimensión de la adoración, Dios es majestuoso.
  • Aparta tu ira oh Dios: esta es la dimensión de la confesión, cuanta necesidad de perdón.            
  • Dios, has sido mi ayuda: esta es la dimensión de la petición, cuatro grandes áreas:
    1. No me dejes: la necesidad de su presencia en nuestra vida.
    2. Enséñame tu camino: la necesidad de dirección en nuestra vida.
    3. Guíame por sendas de rectitud: la necesidad de santidad en nuestra vida.
    4. Líbrame de mis enemigos, aflicciones: la necesidad de protección.

Dios es bueno (v. 13-14)

Concluye con una afirmación muy profunda, con grandes implicaciones prácticas:

  1. Confiar en Dios: creer en su bondad aquí y ahora.
  2. Aguardar a Dios: Serenidad, descansar en el Señor.
  3. Esforzarnos en Dios: vivir y trabajar renovada y excelentemente.
  4. Esperar en Dios: desarrollar una visión esperanzada de la vida.

Que este salmo nos estimule a reconocer la bondad de contar con Dios en nuestras vidas.

Francisco Mira

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